lunes, 23 de septiembre de 2013

Nueva definición de lo ocurrido en la URSS



      Según lo que hemos visto hasta aquí, Serguei Kara-Murza propone el siguiente esquema sobre lo que ocurrió en la URSS: 

     “Influyentes sectores de la URSS (incluida una parte de la cúpula del PCUS) asumen como su misión trascendental (idealista) y social (intereses económicos) la destrucción del “Imperio del Mal” y su régimen totalitario. Todos los sectores que controlan el poder establecido inician la revolución desde arriba respaldada plenamente (y con todos los medios) por Occidente. Como instrumento de destrucción fabrican la aguda crisis económica, a la vez que conspiran promoviendo todos los conflictos sociales. La crisis se agrava artificialmente y se vuelve sistémica, culminando en la disolución de la URSS por decisión del grupo gobernante”.

     Serguei Kara-Murza afirma tajantemente que no hubo ninguna crisis económica en la URSS al inicio de la perestroika. Cualquiera puede ver esto en los anales estadísticos. Los involucionistas, al servicio del capital, proclaman por todas partes que la URSS se desmoronó porque su industria descansaba sobre una floja base tecnológica. Sin embargo, la paridad del armamento soviético con el occidental lo desmiente, al tiempo que los proyectos espaciales rusos eran mucho más avanzados que los americanos.

4g. El mito de la agricultura

      José Agustín Goytisolo en un artículo titulado El pueblo ruso busca su identidad afirma que con el comunismo “la agricultura soviética no mejoro: ni los koljoses ni los sovjoses fueron suficientes para aumentar la producción”. Esta misma idea es la que sostiene el capitalismo en todo el mundo occidental, sin preguntarse de dónde sacó la URSS el capital para financiar la inmensa industrialización del país.





Afiche soviético: «El humo de las chimeneas es el aliento de la Rusia soviética». Fuente: Wikipedia

     Los koljoses aumentaron el rendimiento agrícola, proporcionaron la financiación de la industria, a la vez que suministraron los 120 millones de trabajadores para la industria. El desarrollo sostenido de la URSS empezó al finalizar la guerra civil rusa (1918-1921), con la colectivización (1929-33) y continuó después de la II Guerra Mundial y la reconstrucción del país arrasado por los alemanes (1940-48).
 







Fuente: eroj.org

     Durante el periodo soviético la producción (y el rendimiento agrícola) crecieron tres veces más y el número de ocupados en la agricultura disminuyo dos veces. El crecimiento de la producción de leche, carne y huevos todavía fue mayor, al igual que el de los cultivos industriales (girasol y algodón).
 







Fuente: eroj.org

     Es cierto que el campesinado fue exprimido por la mano dura del estalinismo para obtener los medios necesarios para la industrialización, pues no había otros recursos para ello, y la URSS nunca habría realizado prestamos suicidas al Fondo Monetario Internacional ni a los EE .UU, a quienes consideraba sus enemigos.

     Sin embargo, el gobierno soviético no fue ingrato con los campesinos, pues les recompensó de otra manera: abriendo las universidades para sus hijos, llevando al campo la tecnología, la luz y la cultura. El gobierno siempre estuvo agradecido por los esfuerzos campesinos y trató de restañar las heridas producidas por la explotación despiadada, la guerra civil y algunos abusos de la colectivización. Y esta recompensa fue aceptada por el campesinado.

     Todo observador imparcial debería asombrarse por el hecho de que la agricultura de la URSS, no sólo sostuvo el peso de la enorme industrialización y militarización, sino que proporciono la base para alimentar dignamente a 300 millones de personas. Entre 1983-85 la Unión Soviética consumía 98,3 gr. de proteínas al día, justamente la cantidad óptima. Un ciudadano de EE .UU. consumía 104,4 gr., casi lo mismo, aunque el americano consumía 68 gr. más de grasa, estaba más gordo y tenía más esclerosis.
 







Avión Antonov AN-22. Foto tomada en el yacimiento de gas de Medvezhie, en el Norte soviético. 

      La prensa occidental llenó muchas páginas con la pretensión de denunciar un hecho bochornoso, según su parecer. ¡La URSS importaba carne y cereales! Su economía, aseguraba la prensa capitalista, era un fracaso. Pero, si estudiamos las cifras estadísticas de la época, resulta que Alemania importaba por persona 4 veces más e Italia 7 veces más que la URSS, pero nadie propuso por eso demoler la agricultura de esos países. La URSS importaba 2 kilos de carne por persona al año, lo que le costaba el 1% de todas las importaciones.
 







URSS: sello soviético dedicado a la flota pesquera soviética, que muestra la recepción y transporte frigorífico, alrededor de 1983. Fuente: 123RF

      Sin embargo, lo que no publicó ningún periódico capitalista, ni escribió ningún cínico intelectual liberal, es que la URSS al importar 2 kilos de carne por persona, exportaba 20 kilos de pescado. Calculen el saldo, sea en proteínas, sea en dólares. Durante los años 80 la cosecha de cereales de Ucrania creció,  al tiempo que bajaba la producción de los Estados Unidos.
 







Unión Soviética: sello de la serie "Peces comerciales del lago Baikal", alrededor de 1966. Fuente: 123RF

     Otro de los bulos difundidos por el capitalismo es que las cooperativas soviéticas no eran rentables y estaban subvencionadas por el Estado. En realidad, el campo subvencionaba a la industrial. El autor Serguei Kara-Murza piensa que dicho de esta manera no se lo pueden creer los europeos, por lo que estadísticamente nos dice que en  1986 las subvenciones estatales soviéticas eran de 190 rublos por 1 hectárea de cultivo, mientras que en EE.UU. daban 222 dólares, en CEE 1.099 dólares y en Japón, 11.319 dólares.
 






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