miércoles, 7 de noviembre de 2012

La diosa de la muerte y de la vida

Diosa en el Paleolítico 

      La Diosa Madre era la madrina de los nacimientos y de la fecundidad. Pero también lo era de la muerte, una diosa vegetal, húmeda, que recibe a los muertos en su seno y libera sus almas a un nuevo “nacimiento”.

      En el periodo interglaciar Riss-Würm (186.000-75.000 a.C.) hubo otra especie humana diferente a la nuestra, los neandertales, cuyas sepulturas sugieren que esas personas concebían la muerte como un misterio cuyo tratamiento requería rituales en su honor. Hace 60.000 años aparecieron los primeros cuerpos enterrados en posición fetal, algunos mirando al este, lugar por donde sale la última luna creciente y el sol; otros cuerpos aparecieron cubiertos de flores y salpicados de ocre rojo, símbolo de la sangre y de la vida. Si quieres más información sobre los enterramientos neandertales visita Comportamiento social de los neandertales.


Un enterramiento neandertal en el Parque Arqueológico de Atapuerca (Burgos).

      El modelo lunar sugiere que los seres humanos, cuando morían, se desvanecían como la luna, del mundo de los vivientes, quizás para renacer en otro mundo, a lo mejor para regresar a éste. La fase en la que se producía el renacimiento era la cuarta, los tres días de oscuridad de la luna. En un disco lunar confeccionado en diente de mamut, hallado en Brno (República Checa) con una antigüedad de 20.000 años se  puede ver una incisión que, o bien representa una vulva, o simboliza los tres días de oscuridad, o ambas cosas a la vez.



Disco lunar confeccionado en diente de mamut, hallado en Brno (República Checa) con una antigüedad de 20.000 años, en el que se  puede ver una incisión que, o bien representa una vulva, o simboliza los tres días de oscuridad, o ambas cosas a la vez.

      Simbólicamente el pasaje laberíntico a través de la cueva, la espiral y el meandro simbolizan la manera sagrada de acercarse a una dimensión invisible para los sentidos humanos, porque durante los viajes extáticos de los chamanes se experimentaban alucinaciones en las que tenían la sensación de viajar a través de un túnel oscuro, al final del cual había una luz blanca y resplandeciente, donde reinaba la paz, lugar al que solían llamar paraíso. En la primera fase del viaje extático se ven formas geométricas (puntos, zigzags, meandros, espirales, conjuntos de líneas y curvas paralelos entre sí…) de colores centelleantes (fosfenos), lo que dio pie a la creación de laberintos para los humanos. 



Mosaico romano que representa a Teseo luchando contra el Minotauro

      Encontramos muchas espirales grabadas en las estatuillas de las diosas, también sobre o alrededor de las imágenes talladas en cuerno, piedra o hueso y en las paredes de las cuevas, pues durante la segunda fase del viaje extático los fosfenos suelen proyectarse sobre las paredes de las cuevas y su presencia se detecta como algo real, que puede convertirse en una serpiente o en cualquier monstruo fantástico surgido de la nada para impedir el avance del chamán hacia el final del túnel. La espiral más antigua que se conoce es la que representa la figura de abajo, grabada sobre una hebilla encontrada en Mal’ta (lago Baikal) con una antigüedad de 16-13.000 años.



Espiral Mal’ta (lago Baikal) con una antigüedad de 16-13.000 años

      Una espiral de 7 vueltas nos recuerda las 7 capas de muescas grabadas alrededor de la cabeza de la diosa Willendorf, al enroscamiento de las serpientes, a los siete planetas, a los 7 días que dura un cuarto del ciclo lunar y al número Fi o “proporción áurea”. 



Diosa de Willendorf

La proporción aurea


      Este número áureo está representado por la letra griega Φ (fi) (en honor al escultor griego Fidias), es el número irracional:



 y se visualiza de la siguiente manera:



Origen de la espiral

División de un segmento en media y extrema.- Sea AB un segmento. Trazamos por B una recta perpendicular y medimos el segmento BD=AB/2. Unimos D con A. Con centro D y radio DB dibujamos una circunferencia que corta AD en E, y con centro A y radio AE dibujamos otra que corta AB en C. El punto C divide el segmento AB en media y extrema razón: AB/AC=AC/CB.

      Supongamos que CB=1 y AC=x. Entonces AB=x+1, y se verifica que (x+1).1=x2. El valor x positivo que verifica esta igualdad es (1+√5)/2=1,6180339…, que se llama número áureo y se representa por la letra griega Φ, en honor del arquitecto griego Fidias. Por la construcción, el número Φ es el valor de la sección aurea.

* * * * * *
      La espiral se encuentra en los remolinos de agua, en las conchas marinas, en los intestinos, en la tela de las arañas y en las galaxias que giran en el espacio. El agua y la serpiente están asociadas íntimamente a la espiral, como lo están el meandro y el laberinto. El meandro más antiguo tiene una antigüedad de 135.000 años y se encuentra grabado en un hueso de Pech de l’Azé (Dordoña).




Meandro del hueso de Pech de l’Azé (200.000 a 135.000 a.C.), el grabado más antiguo que se conserva, según Alexander Marshack, Roots of Civilization, McGraw-Hill Book Company, New York, 1972

       El hueso más famoso y antiguo con decoraciones que fluyen es este fragmento de costilla descubierto por F. Bordes en Pech de l'Azé II, en un nivel Achelense (Fig. 1, arriba). Las líneas serpentinas o meandros fueron interpretados por el descubridor y otros autores (Donald, 1991) como grabados deliberados. Esta interpretación fue confirmada por el análisis microscópico realizado por Marshack, que veía en este grabado el precursor de los "meandros " visibles en las paredes de muchas cuevas decoradas del Paleolítico Superior.
  
      Sin embargo, el análisis microscópico de este tema con microscopía electrónica de barrido y su comparación con los huesos existentes ha demostrado que los grabados eran sólo la huella de surcos vasculares o “caminos” hechos por las arterias o venas en la superficie del hueso, es decir, fenómenos naturales, según D'Errico y Villa, (1997 y 1998). En este estudio se han puesto en duda varios otros objetos similares que presentan decoraciones de forma libre, como los de Cueva Morín (González Echegaray y Freeman, 1971) y Stranska Skala (Valoch, 1987), por ejemplo.




      Marshack creyó que esto era una imagen de una diosa con una pequeña cabeza, hombros dobles angulares, los senos, las dos manos de tres dedos, una decoración serpentina en ambos lados a lo largo de la longitud de la imagen, y en la parte inferior una vulva ampliada. La imagen de circular por encima de la vulva puede representar un himen o un ombligo. En el centro se encuentran dos imágenes rectangulares con una línea por la mitad de lo que podría ser una representación simbólica de una letra o sonido. En realidad, no sabemos lo que podría significar.

      La línea de meandro o en zigzag es probablemente el símbolo más antiguo. Este diseño simple se ha establecido en muchos sistemas de escritura, a menudo con significados similares.




      Este signo abunda en los antiguos jeroglíficos egipcios, con el significado de agua. (Véase Gramática egipcia, página 490, Alan Gardiner, Instituto Griffith, Ashmolean Museum, Oxford, tercera edición, 1994).

      Vimos como la notación lunar (hecha en forma serpentiforme) proporcionó al hombre una conexión analógica entre la luna y la serpiente. El agua ondulada también se simboliza por la serpiente, y a su vez por la espiral y el meandro que retrataba el agua que serpentea por el interior de las cuevas, es decir,  que emana del útero de la Diosa.

      El meandro, la espiral, son símbolos del intrincado sendero que conecta el mundo visible y el invisible, el que han recorrido las almas de los muertos con el fin de volver a entrar en el útero de la madre para liberar sus almas a un nuevo “nacimiento”. Figuras de las diosas, imágenes de la luna, los cuernos en forma de luna, los cuernos en forma de luna creciente del bisonte y del toro, el pájaro, el meandro, laberintos y espirales… todos reaparecen una vez y otra en los mitos de los hombres. Un excelente estudio de la espiral se puede ver en Gertrude LevyThe Gate of Horn: A Study of the religions conceptions of the Stone Age, and their influence upon Euroepean thought”.

Diosa de la muerte y de la regeneración en el Neolítico.

      Las primeras diosas de la “Vieja Europa” datan del 6000 a.C. Habitualmente tienen cabeza y cuello en forma de pilar y están sus brazos cruzados sobre el pecho. Llevan un triangulo genital inciso de forma marcada, antecedentes de los que se perfilarán más adelante en las islas del Egeo. Permanecen estables durante 4000 años hasta que evolucionan en las figuras cicládicas del III milenio a.C.



1. Diosa encinta (c. 5000 a.C.) del cementerio de Cernavoda (Rumania), 2 y 3 diosas halladas en Atenas, 4 diosa Berlín.




1. Diosa cultura Hamangia, Cernavoda. 2 y 3. Diosas cicládicas. 4. Diosa museo del Louvre.



Diosa de Veroia, diosa Ashmolean, diosa cíclada de Keros-siros, diosa de Gilan (noroeste de Irán) c. 1000 a.C.



Figuras cicládicas

      Los muertos se enterraban con los brazos cruzados sobre el pecho, los niños en urnas de forma de huevo, en posición fetal, como si estuviesen colocados de nuevo en la matriz de la madre, colocando a su lado pequeños recipientes que llenaban de ocre rojo, representando la sangre que tenía que devolverlos a la vida.




Enterramiento en pithoi típico del Bronce.



Ajuares funerarios de unos miembros de la élite en la necrópolis de Varna 4500 - 4000 aC (Varna, Bulgaria)

      Al igual que durante el Paleolítico y el Neolítico, todavía no existe distinción alguna entre Diosa de la vida y Diosa de la muerte, cosa que no sucederá hasta la Edad del Bronce. Se hallaron discos que sirven de ejes de husos junto a las estatuas de las diosas, lo que indica una mitología de la Diosa como hilandera de la trama de la vida, posteriormente hilada en Grecia por las tres Parcas lunares, o diosas del destino.




Las parcas de Goya, pinturas negras, museo del Prado



John Melhuish Strudwick, “A Golden Thread,” 1885

            A menudo se presenta a la diosa con dos cabezas (diosa dual) que simbolizan el principio de la Unidad más allá de la dualidad. Este símbolo también se representa  con la imagen de la madre y la hija, la que dio la vida y la que lleva en su interior la vida que está por venir. El mismo sentido tienen la luna llena y la creciente, historia que se relata en el mito griego de Deméter y Perséfone.



Diosa bicéfala (cultura de Vinca c 5000-4800 a.C) de Rumanía. Figura en mármaol blanco de la diosa dual (santuario VI A. 10, Çatal Hüyük). Amantes de Gumelnitsa c. 4500 a.C., Casciorele, Rumanía.

      La imagen de la Diosa de la vida y la muerte, como totalidad, se representa a menudo con la imagen de dos hermanas: las mesopotámicas Inanna y Ereskigal, o las egipcias Isis y Neftis, diosas de la luz y de la oscuridad que juntas componen la totalidad. Como Diosa de la muerte y regeneración, la diosa sumerio-babilónica Inanna-Istar aparece flanqueada por lechuzas, montada sobre un par de leones, y como la esfinge egipcia que custodia la tumba de los faraones.




La diosa Inanna-Istar aparece flanqueada por lechuzas, montada sobre un par de leones.



Isis, Neftis y Knoum, XIX dinastia 

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