Interpretaciones del gnosticismo
Siguiendo la obra El nacimiento del cristianismo y el gnosticismo de Francine
Culdaut, daremos la siguiente relación
sobre las interpretaciones del gnosticismo (Pág 11-15).
1. Una
helenización del cristianismo
1.1. Una corriente de la
filosofía cristiana.
Ferdinand
Christian Baur (1792-1860), teólogo
alemán, puede ser considerado como el iniciador de la investigación sobre la
gnosis. Baur en sus indagaciones presenta el gnosticismo no como una herejía,
sino como una nueva religión, que estaría muy influenciada por tradiciones
religiosas y culturales anteriores al cristianismo. Baur, quizás en un juicio
demasiado prematuro, afirmó que la gnosis era el punto de partida de una filosofía de
la religión que culminaría en Hegel.
Ferdinand Christian Baur
(1792 - 1860)
Para intentar desvincular el cristianismo
de las corrientes gnósticas, Bauer realizará una exégesis del Nuevo Testamento
(Exégesis del griego ἐξήγησις "explicar"),
es decir, una interpretación crítica y completa del texto religioso, con la
finalidad de extraer su auténtico significado. Se considera al judío Filón de
Alejandría (helenista) el iniciador de este método (exégesis) de
análisis de las escritura, que será adoptado, con algunas modificaciones, por
la mayoría de los Padres de la Iglesia (exégesis tipológica, figurativa etc.).
Karl Heinrich Adelbert Lipsius (1830-1892), teólogo protestante liberal, dice que el gnosticismo
nace sobre la base del cristianismo, aunque se convierte en una deformación o
adulteración del mismo. En el siglo II el cristianismo ha sufrido un proceso de
expansión considerable que le obliga a medirse con la cultura y la filosofía
pagana, cultura que ya presentaba un cierto grado de sincretismo debido a las
aportaciones de los cultos orientales (cultos egipcios de Mitra y Osiris) de carácter salvífico
(soteriológico), defendiendo una historia lineal humana que culmina con el
final de los tiempos y la resurrección de la carne (parusía).
Karl Heinrich
Adelbert Lipsius (1830-1892)
La gnosis, quedó profundamente influida
por esta amalgama de filosofía griega (platonismo, pitagorismo) y los cultos
mistéricos de procedencia oriental, de tal modo que abandonó el realismo de la
Iglesia para abrazar modelos de explicación de la realidad y del universo
simbólicos e idealistas.
1.2. La gnosis como secularización del cristianismo
naciente.
Adolf
von Harnack (1851-1930) publicó una
síntesis de la literatura gnóstica y, según él, el gnosticismo sirvió como acicate y tuvo un
lugar destacado en la formación de los dogmas del credo cristiano de la Iglesia
en el siglo II, así lo señala en su “Historia
de los dogmas”.
Adolf von Harnack
(1851-1930)
Harnack rastreó la influencia de la filosofía
helenística en la escritura cristiana temprana y exhortó a los cristianos a
cuestionar la autenticidad de las doctrinas que surgieron en la iglesia
cristiana primitiva. Rechazó la historicidad del Evangelio
de Juan a favor de los evangelios sinópticos, criticó el Credo de los Apóstoles, y promovió el
Evangelio Social.
Harnack observa una oposición entre el Evangelio y el dogma. El dogma sería
una creación del espíritu griego que tiene como fundamento el Evangelio, una
traducción del mensaje evangélico en términos tomados de las categorías de la filosofía
griega. Cuando la helenización del mensaje se ha hecho de manera radical y
aguda, el cristianismo desemboca en el gnosticismo, lo que Harnack traduce por “secularización
aguda”. Cuando la helenización se ha llevado a cabo progresiva y
lentamente, el cristianismo primitivo se transforme en un cristianismo dogmático:
al endurecerse, se convierte en católico.
Los principales dogmas de los cristianos
vienen definidos en el Credo de los
Apóstoles, destacando la creencia en
un Dios Padre creador del cielo y de la tierra, en su hijo Jesucristo,
concebido por la Virgen María por obra y gracia del Espíritu Santo. Los
cristianos tienen una creencia monoteísta, creen en un solo Dios y tres personas
distintas (Trinidad), de manera que se considera herejía toda creencia que
negara el carácter trinitario de la Divinidad (el gnosticismo, el arrianismo,
el pelagianismo, entre otros). Otros
dogmas importantes son la creencia en el perdón de los pecados por medio del
Bautismo, creencia en la vida eterna después y por medio de la muerte y la
creencia en la existencia de creaturas espirituales, que fueron creadas por
Dios, llamados ángeles, una tercia parte de estos, se rebelaron contra Dios,
encabezados por Lucifer y fueron arrojados al Infierno, son llamados demonios.
En el siglo XIX, la Escuela teológica de
Tubingia, influenciada por el método histórico-crítico, dedicó grandes
esfuerzos para la interpretación de la
Biblia y la comprensión del Jesús histórico (véase escuela de Tubinga). El
trabajo de Harnack, en parte, es una reacción a la escuela de Tubinga y
representa una revalorización de la tradición. Sin embargo, se declaraba
partidario de la libertad absoluta para estudiar el Nuevo Testamente, no
deseaba "tabú" alguno, ni áreas de investigación que no pudieran ser
examinadas críticamente. Desconfiaba de
la teología especulativa y demostró un gran interés por el cristianismo
práctico, instando a llevar una digna vida religiosa, más que dedicarse a la
especulación teológica. Algunos de sus discursos sobre asuntos sociales fueron
publicados bajo el título de "Ensayos sobre el
Evangelio Social" (1907).
Harnack negó la posibilidad de los
milagros, pero argumentó que Jesús pudo haber realizado actos de curación que
parecían milagrosos. Se niega a creer que la rotación de la tierra pudiese ser
detenida, que un asno pudiese hablar o que una tormenta se calmara con una
palabra; pero si cree que los cojos pudiesen andar, que se devolviese la vista
a un ciego, o el oído a los sordos, lo que podría tomarse como milagroso.
1.3. En relación a la religión mistérica.
En el seno de esta relación con el
helenismo, G. Koffmane (1881) en
Die Gnosis nach ihrer Tendenz und
organisation, 12 Thesen (Breslau, 1881) sitúa al gnosticismo en el marco del
desarrollo de los cultos mistéricos del mundo helenístico.
El Divino Salvador, Museo de
Arte Religioso, Cuernavaca, Mor. Por Tach Jrez. Hra. Fuente: Flickr
2. Situación del gnosticismo en relación
con las religiones antiguas.
2.1 Un origen samaritano
A. Hilgenfeld (1884)
en su Die Ketzergeschichte des Urchristentums (Leipzig, 1884) señala
que el gnosticismo tiene un origen distinto al cristianismo, relacionado con un
movimiento o secta perteneciente a la religión judaica de los samaritanos.
2.2. Origen babilónico.
K. Kessler, plantea que diferentes movimientos religiosos de gran
influencia, sobretodo en Asia (gnosis, mandeísmo, y maniqueísmo) habrían tenido
un origen común en un conjunto de creencias e ideas provenientes del antiguo
paganismo babilónico. La propia gnosis tendría un origen asiático, siendo
maniqueísmo y mandeísmo descendiente de esta primitiva gnosis (o degeneración, según se vea).
W. Anz, trabajando
en la ascensión del alma y en la especulación sobre los siete cielos,
características del gnosticismo, encuentra su origen en las antiguas religiones
babilónicas.
Recreación de la antigua
ciudad de Babilonia.
2.3. Origen egipcio
.
A. E. Amelineau en su ensayo monumental
obra (14 volúmenes) “Ensayo sobre el gnosticismo egipcio” (Essai sur le
gnosticisme égyptien, ses dévelopoements et son origine égyptienne, París 1887),
demuestra que los primeros gnósticos pertenecientes a ambientes judíos (Cerinto, Simón el Mago y Menandro), habrían
tomado su doctrina de Egipto.
3. Una fenomenología del gnosticismo
3.1. Según la historia de las religiones.
La Religionsgeschichtiliche
Schule nace en Gotinga como
una nueva manera de investigar las religiones: se trata de estudiar las
religiones abandonando todo punto de vista dogmático, desde un punto de vista
comparativo, es decir, confrontando las distintas religiones en función de los
descubrimientos y datos con los que entonces se contaba. El objetivo que se
pretendía era captar los elementos propios de cada religión y los elementos
prestados de otras tradiciones religiosas. Los trabajos de Gunkel y de Bousset inscriben a
las religiones bíblicas en el marco de las religiones orientales.
W. Bousset (1865-1920) publica Hauptprobleme
der Gnosis (Gotinga, 1907) buscando el
origen del gnosticismo en los mitos y figuras divinas babilónicas, afirmando
que los mitos de salvación en la gnosis son anteriores al cristianismo, aunque
de manera sincrética se habrían mezclado con el Jesús Salvador (en el
sentido del Jesús Celeste).
Para comprender el cristianismo primitivo
toma en consideración el judaísmo, el helenismo y los cultos mistéricos,
abriendo con ello una nueva vía para el estudio de los círculos
neotestamentarios y las doctrinas cristianas. Por primera vez se plantea el
problema de las relaciones entre la gnosis y el Nuevo Testamento. Bousset
concluye que los mitos de Salvación en el gnosticismo no provienen del
cristianismo sino que son anteriores. Bousset adopta así una posición contraria
a la teoría de Harnack, que pretendía ver en el gnosticismo la primera teología
cristiana.
Paulo discutiendo con los judíos,
placa de esmalte champlevé del siglo XII
R. Reitzenstein (1861-1931) afirma que la gnosis tiene su origen en Oriente, especialmente en las tradiciones
religiosas iranias (Persia e Irán). Nos revela nuevas fuentes, en particular el
Canto de la perla (que se encuentra en los Hechos de Tomás). Lo ve como un
texto capital para la comprensión de la gnosis, y descubre en él el mito del “Salvador-Salvado”.
Vemos plasmado con claridad el modelo de redención iranio en el maniqueísmo y
el mandeísmo, cuyo centro es la identidad entre Dios y el alma.
3.2. Gnosis y Nuevo Testamento
La nueva orientación en la percepción de
la gnosis, que ahora es presentada como una religión de salvación, llevará a
los estudiosos de la Sagrada Escritura a buscar las posibles relaciones entre
el gnosticismo y determinadas doctrinas
del N.T.
R. Bultmann (1884-1976) al estudiar el cuarto evangelio –el de Juan- observa que éste presente a Jesús como mensajero celeste (Jesús celeste) muy
cercano al mito iranio de la salvación. Según él, Juan habría tomado de los
mandeístas –baptistas de carácter gnóstico- su concepción de la Salvación. Los
bautistas o baptistas enfatizan la necesidad de una fe personal y genuina en
Jesucristo para obtener la salvación, ponen especial énfasis en el principio de
la salvación sólo por la Gracia por medio de la fe.
Resurrección de Jesucristo
(Museo del Louvre). Brazalete de esmalte champlevé, Mosan de alta calidad del
siglo II, un poco dañado. El arte Mosan es un estilo de arte regional del
valle del Mosa, en la actual Bélgica, de los Países Bajos y Alemania. Por lo
general se refiere al arte que se desarrolla durante el románico.
Vielhauer prosiguió el estudio de las relaciones entre el N.T, el cristianismo
primitivo, y el gnosticismo; línea de investigación que hoy permanece abierta.
Hans Jonas inició bajo la
dirección de R. Bultmann una investigación filosófica sobre la esencia del
gnosticismo: busca la unidad, la coherencia interna de los sistemas de
representaciones gnósticas. Escribió Gnosis
und spätantiker Gesit. I.- Die mythologische Gnosis, mit einer Einleitung zur
Geschiche und Methodologie der Forschung (Gotinga, 1934). Perseguido por el nacional socialismo prosiguió su trabajo
tras la Guerra y publicó II.- Von der
Mythologie zur mystichen Phisophie (Gotinga, 1966). Su obra es imprescindible para el conocimiento
de gnosticismo.
4. Conclusión
Después del descubrimiento de los
manuscritos de la biblioteca gnóstica de Nag
Hammadi la dirección en cuanto al
estudio del gnosticismo sigue siendo diversa, aunque la podamos resumir en las
siguientes tres posturas:
a) Una gran parte de los estudiosos del
tema inscriben la gnosis en la Historia de las Religiones (como hemos visto
anteriormente), como una religión de la que derivan otras muchas, como el cristianismo.
b) Algunos investigadores afirman que es
tan sólo una herejía cristiana.
c) Otros en línea semejante a la anterior,
afirman que el gnosticismo fue un gran movimiento teológico-filosófico, no una
religión.
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