miércoles, 2 de octubre de 2013

Holodomor: documentos que desenmascaran la falsificación

     La publicación de los archivos del Foreign Office sobre el hambre en Ucrania, el Memorándum Ponsonby Moore Crosthwaite (1933) sobre la historia de Ucrania y sus relaciones con Polonia y Rusia, informe que  además coincide con los documentos del Quay d'Orsay francés, también publicados hace años, ponen en evidencia la falsificación de la historia realizada por los anticomunistas.

     Del estudio de estos documentos se deja bien claro que lo del hambre en Ucrania, como consecuencia de la colectivización, era una falsificación y, además, ponen en evidencia la procedencia de la mentira, que no es otra que la propaganda nazi.


     Se trataba de una campaña orquestada al alimón por nazis, ucranianos blancos y la curia romana, según evidencian los documentos del Foreign Office, demostrando que la maquinación tuvo su origen en la firma del Concordato entre Hitler y el Vaticano en julio de 1933.  El Concordato del Reich prevé, entre otras cláusulas secretas, la ocupación y el reparto común de Ucrania. El plan fue ideado por el cardenal arzobispo de Viena (1932), Innitzer, que también pretendía la liquidación y anexión de Checoslovaquia, para salvaguardar a los alemanes de los Sudetes (15). 





Alemanes de los Sudetes son forzados a caminar frente a los cuerpos de 30 mujeres judías condenadas a muerte por inanición por las tropas SS alemanas. Fuente: Wikipedia

     Enterado de los planes del austrofascista Theodor Innitzer, el embajador francés ante la Santa Sede, Charles-Roux, le envió un telegrama confidencial al cardenal pidiéndole explicaciones (16), también por el llamamiento que había hecho “a la caridad pública (La Croix del 22 de agosto de 1932) para socorrer a las víctimas de la hambruna en Ucrania y el Cáucaso…”. La organización de la "caritativa" campaña corría a cargo de Monseñor de Herbigny, jesuita francés empleado hasta la saciedad contra Rusia por el Vaticano antes de la era propiamente nazi y despedido después de 1933, cuando el Reich coge las riendas de los asuntos soviéticos directamente.

 
Theodor Innitzer y Monseñor de Herbigny

        Todo ello, así como las informaciones sobre la hambruna y el  canibalismo en Rusia, según el embajador francés, tan sólo fueron producto del servicio de Asuntos Rusos del Vaticano. El Vaticano responde con la tesis de su no iniciativa, ni sus implicaciones con Innitzer, pero Charles-Roux consideró la respuesta «poco plausible»: Innitzer se ha «concertado al menos con la Santa Sede antes de emitir proposiciones sobre las causas y la extensión de la hambruna (17).

     De esa campaña de mentiras tenemos un buen ejemplo en el periódico nazi "Völkische Beobachter" que el 18 de agosto de 1933 publicaba en primera página una serie de fotografías de hombres famélicos atribuidas a "rusos reducidos a esqueletos" (en realidad, del hambre de 1922), cuyo titular era el siguiente: "El verdadero rostro de la Rusia de los soviets, de lo que Hitler ha salvado a Alemania". 

    Según la documentación del Quay d'Orsay, el verdadero objetivo estratégico de Alemania era impedir la alianza franco-soviética, que preconizaba Herriot desde su llegada a la Presidencia del Gobierno francés en la segunda mitad de 1932, para acabar con los alemanes.

     Así pues, las fuentes falsa sobre sobre la hambruna proceden de los nazis y del Vaticano. Esta gente intoxica la prensa con bulos de toda clase, describiendo panoramas apocalípticos de la URSS con afirmaciones de ésta índole: “el Gobierno soviético, dentro de poco tiempo, será insolvente”; «La mayor parte de los habitantes no tienen calzado, ni jabón… Faltan productos en todas partes. [...] la cosecha se está haciendo mal, incluso falta agua” (18).

     En la prensa alemana (Vossischezeitung, Deutsche Allgemeine Zeitung) sobre Rusia sólo se habla de dificultades.  Crisis de la producción industrial y sobre todo agrícola; crisis de abastecimientos; crisis de provisiones en divisas, indispensables para los pagos de los pedidos realizados en el extranjero; crisis, por fin, del propio ejército rojo. También hablan sobre supuestas «revueltas crónicas en Kubán», y la resistencia de las poblaciones cosacas al sistema colectivo de explotación agraria.

     En la creación del mito del Holodomor también influyen folletos como el titulado «Ucrania bajo el yugo de Moscú», publicado por la Asociación Financiera Industrial y Comercial Rusa (19): «Los horrores de la hambruna de Ucrania», atroz «la miseria es tan grande que los hombres se comen a los hombres. Así nos lo ha arreglado el plan quinquenal. La hambruna se debe a las acciones de los moscovitas», etc. «Los Soviets adoptan todas las medidas para arrebatar, manu militari, a los campesinos de Ucrania, los cereales, y enviarlos a Moscovia o al extranjero»…

    Por su parte, el episcopado greco-católico ucraniano dirige una carta a todas las personas de buena voluntad "para protestar contra el exterminio por los bolcheviques de los pequeños y míseros, de los débiles y los inocentes».

     Gran parte de la documentación que referenciamos en las notas la constituyen las cartas de los embajadores franceses en Europa que recogen testimonios de personas y observaciones sobre el terreno, como el testimonio del ingeniero americano Henning Rowsing, «de origen sueco», que de regreso a los Estados Unidos vía Escandinavia, allí declara que en la URSS hay escasez de todo, “sólo es barato de verdad el pan que, con pepinos y regado con kyass, constituye casi el único alimento del pueblo”; continúa diciendo: “las escuelas se han multiplicado. Hay pocos iletrados completos en la joven generación: los teatros y otros locales de ocio o arte están siempre llenos, y sorprenden por su brillo. Se han abierto numerosos baños públicos. La limpieza de las ciudades también ha mejorado mucho, pero los transportes públicos urbanos dejan mucho que desear”.

       En la Carta 267 de Charles Alphand, embajador en Moscú, a Paul-Boncour, Presidente del Consejo de Ministros francés (Moscú, 13 de septiembre de 1933, 152-5, 7 p., el cual fue invitado oficialmente por el Gobierno soviético a participar en el viaje de Herriot al sur de la URSS), cuenta que ha pasado «seis días en Ucrania y Norte del Cáucaso [...]": 

      "Además de museos y monumentos antiguos, hemos visitado la mayor cantidad posible de fábricas y explotaciones agrícolas"

     Alphand queda deslumbrado por el “Dnieprostroi» (Estación Hidroeléctrica Dniéper) donde se encuentra desde este momento «la fábrica hidroeléctrica más importante de Europa. En una estepa rusa de hace cuatro años se alza hoy una ciudad de 150.000 habitantes". 

     Visita las fabricas panificadoras en Kiev, la de turbinas y tractores en Jarkov, la fábrica de máquinas agrícolas (cortadoras-trilladoras) en Rostov, la fábrica de rodamientos de bola y motores en Moscú. Al inspeccionar las formidables industrias del Ural (Magnitogorsk y Kuznietsk), así como los proyectos hidroeléctricos del Volga y Siberia, las fábricas de Gorki y Leningrado, escribe:

       “Vemos el enorme esfuerzo industrial del Gobierno de los Soviets. Habida cuenta de la situación particular de la URSS, único país del mundo que está en progresión, este desarrollo sólo puede perjudicar a las industrias europeas cerrándoles el mercado ruso, ya que las facultades de absorción de este mercado son tan grandes que pasarán 50 o incluso 100 años antes de que los Soviets alcancen el nivel de prosperidad que les obligue a desviar al extranjero un excedente de producción que no absorberían ellos mismos». 

     También observa la pervivencia de «un grave problema [...], el de los transportes»: insuficiencia de la «red ferroviaria y de carreteras [...]. “Es por esta vía que podríamos contemplar una colaboración franco-soviética”. 

       Continúa contando Charles Alphand, embajador en Moscú, “una de las partes más importantes de nuestra gira fue la visita de las organizaciones soviéticas en Ucrania y Norte del Cáucaso, el centro mismo de territorios donde, según las recientes campañas de prensa, reinaba una hambruna comparable a la de 1922”. 

     Dice que los europeos le habían advertido que los rusos “no le guiarán a ese infierno de la miseria”. Sin embargo, el embajador se reunió en Moscú con el Sr. Molotov, que se iba de permiso, y suprimió su viaje para acompañarlo a Ucrania, donde el viaje “se desarrolló con normalidad. Hemos atravesado de parte a parte, en ambos sentidos, en tren, este inmenso campo de cereales de cultivos ininterrumpidos hasta donde alcanza la vista, de humus negro y espeso, donde abonar resulta inútil. A 60 y 70 km. de las ciudades, hemos visitado koljozes y un sovjoz, y volvemos de allí con la impresión muy nítida de la falsedad de las noticias aireadas en la prensa y la convicción que yo esbozaba en mi correspondencia de una campaña inspirada por Alemania y los rusos blancos deseosos de oponerse al acercamiento franco-soviético”.

   Los archivos del Quay d’Orsay conservan el informe del Senador de la Isère, Serlin, «muy detallado y vivo de las impresiones [...] de este viaje a Rusia [...] en compañía de Édouard Herriot y otros distintos miembros del Parlamento francés». Habla de las transformaciones sociales realizadas por el régimen actual en el sentido de la doble formación de una élite fundamentada en el mérito personal y de una clase media reclutada entre las masas obreras. Las fábricas, numerosas y gigantes, funcionan a pleno rendimiento: no hay paro en Rusia. La electrificación, la aviación y las vías fluviales se están desarrollando con una actividad febril. Moscú y Jarkov son inmensas obras de construcciones. La enseñanza y el servicio son obligatorios. El servicio militar actual es de dos años para las armas ordinarias, de tres años para la aviación y de cuatro años para la marina.  La enseñanza superior científica y artística está muy desarrollada. 

     Serlin afirma que los medios de transporte dejan que desear. Ocurre otro tanto con el servicio de vías públicas. Rusia es una granja y una fábrica trabajando a fuego continuo. La colectividad, dirigida dictatorialmente, no escatima ningún esfuerzo, ningún sacrificio, para realizar a la vez una industria y una agricultura adaptadas a una nación de 165 millones de habitantes. 


        La “Carta 221 de Jean Payart", encargado de negocios, a Louis Barthou, (3 de junio de 1944, 243-251, 9 p.) se expresa en términos parecidos. Lo mismo que los informes de un corresponsal chino de un diario en Shanghái, quien advierte del poderío militar ruso y de cómo los japoneses, conocedores de este hecho, “les hace dudar a la hora de iniciar una lucha cuyo resultado sería incierto. Por ello su expansión parece orientarse cada vez hacia China”.

      Los documentos franceses desmienten el holodomor y aseguran que se trata de una manipulación de los alemanes y el Vaticana. Sin embargo, hay otros manipuladores y falseadores de la historia como veremos a continuación.

Más manipulaciones históricas.

      El Boletín de la Oficina de Prensa Ucraniana (20) cita «dos artículos» de la Srta. Suzanne Bertillon en Le Matin sobre "la tragedia de Ucrania”. 

      Esta periodista afirma que ha podido entrevistar a simples campesinos ucranianos, concretamente a Martha Stebalo y a su marido, pareja expatriada desde 1913 y establecida en Estados Unidos, pero cuya familia estaría en Ucrania, etc., los cuales le cuentan las impresiones sobre su viaje a Ucrania en 1932. Allí han visto cosas horrorosas:

     "La hambruna está organizada por las autoridades empeñadas  en “destruirnos”. La cosecha nunca fue tan hermosa, pero nos está prohibido tocarla. Si nos sorprenden cortando algunas espigas, nos espera la cárcel o la descarga de fusilería, y en la cárcel, al cabo de tres semanas, se muere de inanición…”. 

     Los supuestos familiares de estos exiliados rusos le han dicho que han visto escenas espantosas y hablan del encarnizamiento con el que los hambrientos se arrojan sobre los alimentos, de los gritos de los niños a los que el hambre impide dormir. Cita también casos de "locura y de antropofagia...”

     Esto es lo que nos cuenta la Srta. Suzanne Bertillon, periodista y gran conferenciante sobre los horrores de la URSS, partidaria entusiasta de «la reconciliación franco-alemana», la cual solía impartir sus conferencias entre grupos de ricos industriales o acaudalados banqueros. Allí, con gran énfasis, les advertía del poder del “Ejército rojo” capaz de movilizar 16 millones de soldados, al tiempo que les alertaba sobre los peligrosos obreros comunistas franceses:

     “…los industriales franceses que entre su numeroso personal obrero tengan a comunistas, tienen a la vez (sic) entre ellos a enemigos, espías y traidores que buscarán su ruina por todos los medios y que en el momento actual, en el que tantos trabajadores están en el paro, deben depurar su personal de ovejas sarnosas» (21). 

     Todo este tema de las entrevistas de Martha Stebalo fue publicado por unos “investigadores” canadienses de origen ucraniano (22), cuya investigación estaba financiada por las asociaciones ucranianas de Canadá, muy activas en los años 1980 durante la crisis de la URSS, asociaciones que en otoño de 2004 se manifestaron a favor de la parte occidental y anti-rusa de Ucrania, calificada como «democrática» y libre, en contra de la parte oriental ortodoxa y pro-rusa. Es decir, una vez más vemos las garras afiladas de los manipuladores sufrados por el capital financiero occidental.

     2º. Otro de los grupos encargados de fabricar el bulo  fue el Comité de Organización de Ayuda a los Hambrientos de Ucrania.

      Este comité estaba presidido por un ultraderechista conocido como el príncipe Tokary (23), implicado en las acciones del alemán Pavló Skoropadsky, quien ocupó el poder en Ucrania con un golpe de Estado.

     Skoropadsky se declaró Hetman, es decir, caudillo del gobierno del “Estado Ucraniano”. Tanto su gobierno, como el periodo de tiempo de su funcionamiento, son conocidos como el Hetmanato. Una vez en el poder entregó Ucrania a los nazis alemanes y su sucesor en el gobierno títere ucraniano fue Symon Petliura, cuyas tropas llevaron a cabo numerosos pogromos en el invierno de 1918-1919. Petlyura no rechazaba estas atrocidades, tomándolas como «actos de venganza» por el supuesto apoyo de la población judía a los bolcheviques (24). Como comprobamos una vez más, vemos la calaña "democrática y libre" que caracteriza a estos individuos y sus movimientos de liberación nacional. 
  


Pavló Skoropadsky




Symon Petliura



3º. La propaganda nazi.

        Entre los informes de los agregados militares en la URSS (1933-34) tenemos la “Carta 727 de François-Poncet a Paul-Boncour" (Berlín, 5 de julio de 1933, 20-2, 3 p.) nos previene:

     "Acerca de la delirante campaña de prensa sobre la situación trágica de las colonias alemanas en Rusia, de la movilización de la iglesia evangélica, Cruz Roja, Liga para la Protección del Germanismo en el Extranjero, y gran campaña de la sección de Berlín Defensa del Deutschtum" (La “germanidad”, imposible de traducir)

     El Deutschtun fue uno de los instrumentos y pretextos de la expansión alemana, encubierta bajo el pretexto de proteger las «minorías alemanas» (Volksdeutsche o «alemanes de origen») que se presuponían perseguidas fuera de las fronteras del Reich: los alemanes de los Sudetes, los de Alsacia-Lorena, de Yugoslavia, del al Sarre etc. En esta campaña también tuvo gran participación la Iglesia romana.




Deustchtum. Fuente: Zero.org



        En las cartas de François-Poncet a Paul-Boncour (Berlín, 31 de agosto de 1933) informaba que los alemanes convocaron una manifestación pública el 7 de julio de 1932 en el Lustgarten de Berlín y, para su preparación, presentaron unos «carteles representando el retrato trágico de un niño alemán de Rusia sufriendo la hambruna». Göbbels aprovechó la ocasión para manifestar con ostentación la preocupación del Gobierno Nacionalsocialista por las ramas del pueblo alemán más alejadas y antiguas en separarse del tronco común. También aprovechó para mancillar los resultados del régimen marxista. Cada vez más, la Campaña contra la URSS se convertía en más desenfrenada.



      André François-Poncet, embajador en Berlín desde 1931 hasta 1938, decía que los alemanes escriben artículos atacando a la URSS con “una violencia extrema… acompañado (los artículos) con una serie de fotografías de víctimas de la hambruna de lo más apropiadas para chocar la imaginación». El embajador francés achaca esta virulencia de la prensa a los problemas internos que tenia Hitler en la oposición a su régimen.

    El Ministerio de Propaganda de Göbbels asegura a sus oyentes alemanes del extranjero que “no morirán ni de hambre ni de frío durante el próximo invierno". Insiste en que un Estado comunista y hambre son lo mismo. Esta propaganda triunfó, según el embajador francés, pues  advierte que “el pequeño burgués alemán, en efecto, está perfectamente convencido de que la Rusia actual es el peor de los infiernos».




El Ministerio de Propaganda de Göbbels implicado en la fabricación del bulo del Holodomor

          Los alemanes consiguen engañar a los polacos y les endosan un plan, llamado  plan polaco-alemán sobre Ucrania, cuya pretensión es separarla de la Unión Soviética para formar un Estado independiente bajo el protectorado de Polonia y Alemania. Galitzia Oriental seguirá siendo parte integrante de Polonia, pero recibirá una autonomía provincial, informaba De Arbonneau, agregado militar francés en Varsovia. Polacos y ucranianos  hacen propaganda separatista en Ucrania a favor de la independencia del país en beneficio de los colonos alemanes. Esta propaganda está dirigida desde Alemania, por el Martin Luther Bund de Erlanger y por la asociación evangelista Licht im Osten de Vernigerode am Harz.

4º. Los rusos blancos, Deterding y la Shell.

     A continuación desentrañaremos los entresijos del plan ejecutado por los financieros occidentales para derrotar a la URSS. Por un lado, se pretendía la separación de Ucrania y, por el otro, la del Cáucaso, incitando para ello los sentimientos nacionalistas de sus habitantes. Detrás de todo ello se escondía la pretensión de acabar con el gobierno del pueblo, privándolo de sus alimentos (grano ucraniano) y de sus recursos energéticos (petróleo del Caucaso).

    El plan fue diseñado por los servicios secretos ingleses, con destacado protagonismo del espía inglés Sidney Reilly, que afilió a Deterding, propietario de la Shell, al Torgprom, la organización de los millonarios emigrados zaristas. También participaron destacados financieros, antiguos propietarios del petróleo ruso. Por último, estuvieron implicados los oficiales anticomunistas de los Estados Mayores de Francia, Polonia, Finlandia y Rumanía. Los peones fueron los nacionalistas denominados rusos blancos, los mencehviques y los nacionalistas cosacos.

      El plan constaba de dos partes, en primer lugar, colocar a Savinkov, un patriota ruso que contaba con el apoyo francés, en el gobierno ruso, sirviéndose del ejército blanco menchevique para la derrota de los bolcheviques. La segunda parte consistía en la separación de la URSS de las regiones nacionalistas, como Georgia. 

      El periódico de los rusos blancos estaba financiado por Berlín y el petrolero Henri Deterding, jefe de la Royal Dutch Shell, enemigo declarado de los Soviets, pues temía que le nacionalizaran su petróleo caucasiano. Deterding en persona y la petrolera Shell financiaron a Hitler y al partido nazi desde su mismo nacimiento. Esto se supo muy pronto porque lo contó Glyn Roberts en 1938, el primer biógrafo de Deterding, a quien calificó como el hombre más poderoso del mundo (25). La financiación se realizó por medio de George Bell, agente de enlace de Deterding con el partido nazi, y del banco londinense “Samuel&Samuel”.



 
Henri Deterding, jefe de la Royal Dutch Shell, enemigo declarado de los Soviets, pues temía que le nacionalizaran su petróleo caucasiano.

     En sus viajes a Londres, el dirigente nazi Alfred Rosenberg siempre visitaba a Deterding y al grupo de conservadores británicos -cada vez mayor y más poderoso- de ideología pro-nazi, partidarios de la cruzada antibolchevique. Este grupo fue el responsable de la falsificación de la llamada “carta de Zinoviev” (26).

    En Octubre de 1925 el Servicio de Contra-espionaje inglés (MI5) interceptó una carta supuestamente escrita por Gregory Zinoviev, por entonces líder del Comintern, dirigida al Partido Comunista de Gran Bretaña. En esta, los instaba a promover la revolución a través de actos sediciosos.


 El dirigente nazi Alfred Rosenberg –centro- en uno de sus viajes a Londres. Fuente: lasegundaguerra


      La carta fue tomada como genuina y puesta en conocimiento del Primer Ministro, el laborista Ramsay MacDonald por el jefe del MI5, Vernon Kell. Se acordó mantenerla en secreto ante la inminencia de las elecciones. Sin embargo, de alguna forma llegó a manos de los medios de prensa (Daily Mail, futuro periódico de los fascistas ingleses), quienes la publicaron en primera plana cuatro días antes de las elecciones generales de 1924. Huelga decir que a raíz del escándalo el gobierno perdió las elecciones a manos del partido conservador, terminando así la primera experiencia de gobierno del laborismo en Gran Bretaña.



     La incorporación de Henri Deterding a la causa antibolchevique en el mundo entero, dentro de la esfera de las altas finanzas y los negocios internacionales, fue un éxito personal del espía inglés Sidney Reilly, que lo afilió al Torgprom, la organización de los millonarios emigrados zaristas.





El espía inglés Sidney Reilly. Fuente: Kiev Ukraine News


      El dinero abundante de Deterding dio nuevo ímpetu a los planes para terminar con la URSS. El plan comprendía la acción política y militar a la vez y se articuló sobre dos componentes: Savinkov, por un lado, y los mencheviques georgianos, por el otro. Del primero ya he contado algo; de los segundos también: eran los ejecutores del plan de los chervonetz falsos. Dos estrechos colaboradores georgianos del menchevique Noé Jordania, Karumdzé y Sadatierachvili fabricaron billetes soviéticos (chervonetz) falsos destinados a ser distribuidos en el Cáucaso para sembrar el caos y justificar así una intervención extranjera. Tras ellos dirigían los hilos los imperialistas alemanes, capitaneados por el general Max Hoffmann.
 


Noe Zhordania (también transliterado como Noe Jordania) (1868-1953) fue un político menchevique georgiano, el segundo presidente de la República Democrática de Georgia desde 1918 hasta la invasión soviética en 1921. General Max Hoffmann (1869–1927). 


      Borís Víktorovich Sávinkov (1879-1925) fue el responsable de los asesinatos más espectaculares de funcionarios imperiales zaristas ocurridos entre 1904 y 1905, acontecimientos que relató en su novela El caballo amarillo, escrita en París en 1909. 

    Después de este brillante pasado, se dedicó a combatir al gobierno comunista. La organización clandestina de Sávinkov, la «Unión para la Defensa de La Patria y La Libertad», recibió fondos de los Aliados, sobre todo franceses. En cambio, la mayoría de las asociaciones clandestinas de ex-oficiales del ejército ruso, se mostraron más interesadas en buscar la cooperación de Alemania. Entre  sus planes estaban el hundimiento de la flota del Báltico, el asesinato de Lenin y Trotski o un levantamiento en Moscú, que no se pudieron llevar a cabo por el arresto de una parte considerable de la Unión por las fuerzas de seguridad soviéticas.



Borís Víktorovich Sávinkov (1879-1925), escritor y revolucionario ruso, uno de los dirigentes de la «Organización de Combate» del Partido Socialista Revolucionario, responsable de los asesinatos más espectaculares de funcionarios imperiales en 1904 y 1905

       Según el plan de Sidney Reilly, los gobiernos de Londres y París denunciarían solemnemente al gobierno soviético y reconocerían a Savinkov como legítimo gobernador de Rusia. Los ejércitos blancos estacionados en Yugoslavia y Rumanía cruzarían la frontera soviética. Polonia marcharía sobre Kiev y Finlandia bloquearía Leningrado. Simultáneamente estallaría en el Cáucaso una rebelión armada, dirigida por los seguidores de Noé Jordania, el menchevique georgiano. 



Hitler, en realidad, siempre tuvo en sus planes invadir Polonia. Partisanos polacos ahorcados por las tropas alemanas en Rovno. 1942 Fuente: lasegundaguerra

        Henri Deterding ni era nazi, ni financiaba a los nazis a fondo perdido. Se trataba de un negocio: de apoderarse de las explotaciones petrolíferas del Cáucaso. De manos de Lianazov y Mantashev en París, y de otros miembros del Torgprom residentes en otras capitales de Europa, Deterding compró los derechos de explotación de los más importantes pozos petrolíferos en el Cáucaso y le declaró la guerra a la Rusia soviética, con la intención de apoderarse de los ricos pozos de petróleo del Cáucaso.

    Según el plan, el Cáucaso sería separado del resto de Rusia y se establecería una Federación transcaucásica "independiente", los pozos de petróleo y los oleoductos volverían a poder de sus antiguos, propietarios. El plan obtuvo la aprobación y el apoyo de los jefes antibolcheviques de los Estados Mayores de Francia, Polonia, Finlandia y Rumanía. El Foreign Office inglés estaba positivamente interesado en el plan de separar al Cáucaso de Rusia. Sin embargo, Savinkov fue apresado y esa parte del plan fracasó.


      La otra parte del plan siguió adelante: el 28 de agosto de 1924 estalló en el Cáucaso el proyectado levantamiento menchevique. Destacamentos armados formados por los hombres de Noé Jordania atacaron la ciudad de Tschiatury, en Georgia, asesinaron a los funcionarios soviéticos locales y tomaron posesión de la ciudad. En todo el territorio del Cáucaso bombardearon los barrios obreros, causando gran cantidad de muertos. También hubo intentos de apoderarse de los campos petrolíferos. El 13 de septiembre de 1924 el New York Times informaba que el levantamiento del Cáucaso estaba "financiado y dirigido desde París por poderosos financieros antiguos y propietarios de los pozos petrolíferos de Bakú".

      Pero los montañeses del Cáucaso, con quienes la contrarrevolución contaba como aliados, se alzaron en defensa del régimen soviético. La República de las Montañas del Cáucaso Septentrional (también conocida como República Montañesa o República de los Montañeses, (1917–1920) fue un Estado efímero del Cáucaso Norte. Incluía la mayor parte de los antiguos oblasts de Térek y Daguestán del desaparecido Imperio ruso, que se corresponden actualmente a las repúblicas y regiones rusas de Chechenia, Ingusetia, Osetia del Norte-Alania, Kabardino-Balkaria, Daguestán y el Krai de Stávropol, todas parte de la Federación.



Dirigentes de la República de los Montañeses. El primer ministro Tapa Tchermoeff aparece en el centro de la primera fila. Fuente: Wikipedia

     Lo mismo hicieron los obreros petroleros que defendieron los ferrocarriles, los oleoductos y los campos de petróleo hasta la llegada del Ejército Rojo. Pocos días después, los restos del ejército contrarrevolucionario de Jordania eran cercados y capturados por el Ejército Rojo.

      Los fracasos políticos y militares conducen a los fracasos económicos: tras la derrota de la insurrección georgiana, en 1928 la URSS expropió todas las empresas de Shell en Bakú sin ninguna indemnización.

     El periódico de los fascistas ingleses, Daily Mail (El 28 de noviembre de 1933) enunciaba los principios básicos de la política imperialista inglesa:   


     "Los vigorosos jóvenes nazis de Alemania son los guardianes de Europa contra el peligro comunista... Alemania debe contar con espacio suficiente. La desviación de las reservas de energía y de capacidad organizadora de Alemania hacia la Rusia bolchevique ayudaría a devolver al pueblo ruso a la existencia civilizada, y quizás a reorientar la corriente del comercio mundial hacia cauces de prosperidad".

      Bajo la jefatura nazi, todas las fuerzas dispersas del antibolchevismo, de la antidemocracia mundial y de la contrarrevolución blanca fueron movilizadas en una sola fuerza internacional para aplastar la democracia europea e invadir la URSS. 
y, luego, inevitablemente, lanzarse a conquistar la hegemonía mundial.

      Como reconoció el general de las SS Kurt von Schroeder, durante el juicio de Nüremberg, la elección de Hitler como canciller de Alemania fue una decisión de urgencia porque los comunistas estaban ganando posiciones en Alemania y había que impedir la estabilización del bolchevismo en la URSS.

Notas:

3. Debate

4. Artículo Colectivización en la Unión Soviética de Wikipedia

5. Chamberlin, William Henry, 1965. The Russian revolution, 1918-1921: from the civil war to the consolidation of power. Grosset & Dunlap. pp. 558.

6. La Revolución soviética. La URSS del leninismo al postestalinismo. Intef
7. Pedro Antonio Ruiz Lalinde, Las revoluciones rusas. La URSS. IES “Marqués de la Ensenada”, Haro.

8. Idem, op. Cit.

9. Fraud, famine and fascism. The Ukrainian Genocide Myth from Hitler to Harvard, Toronto, Progress Book, 1987

11. Le Livre noir du communisme: de la polémique a la compréhension, Vingtième siècle. Revue d'histoire, n° 59, juillet-septembre 1998, p. 178. En ligne sur Persée

12. Daniel Bensaïd, el comunismo y estalinismo

13. Chomsky, Noam (2000): Rogue States: The Rule of Force in World Affairs, pp 177.

14. Getty, J. Arch (2000), "The Black book of Communism: Nazism & Communicsm have the same totalitarian roots (text), The Atlantic Monthly (Boston: Hackvan) 285 (3): 113
15. Le Vatican, l'Europe et le Reich de la Première Guerre mondiale à la Guerre froide 1914-1955, Paris, Armand Colin, 1996, capítulos 1-2, y 6-10, e índice].

16. Telegrama de Charles-Roux, embajador en la Santa Sede, muy confidencial, copia mimeografiada sin número, Roma, 25 de agosto de 1933, 86, 1 p. y Carta 335 de Charles-Roux al ministro de Asuntos Exteriores, Roma, 28 de agosto de 1933, 87-8, 3 p. Documentos Quay d’Orsay.

17. Telegrama de Roma Vaticano, 1 de septiembre de 1933, 1p. 151. Donde consta que el Sr. Charles-Roux piensa que el Cardenal de Viena ha actuado de acuerdo con la Santa Sede).

18. Copia del artículo de Renaissance del 16 de agosto de 1932, «Reclamación del Sr. Gosser al Intourist dos semanas en las cárceles del GPU», 4-7, 4 p./Carta 1165 de André François-Poncet, embajador en Alemania, al Ministro de Asuntos Exteriores Paul-Boncour, Berlín, 22 de diciembre de 1932, 22-28, 7 p.

19. Nº 3, rue Nicolo, París, «Colectivización del pueblo en la URSS», 69-83, 29 p. Documentación del  Foreign Office.

20. 42 rue Denfert-Rochereau, 28 de septiembre de 1933, 160-6, 7 p., mimeografiado.

21. Europa-URSS 1918-40, vol. 1035, agosto de 1931-25 de junio de 1932, MAE.

22. Marco Carynnyk, Lubomyr Y. Luciuk et Bohdan S. Kordan, éd.,  en The Foreign Office and the Famine. British documents on Ukraine and the Great Famine of 1932-1933 (Ontario, The Limeston Press Kingston, 1988)

23. Nacido 24 de junio de 1885 en Ucrania, «llega a Francia el 9 de noviembre de 1924. Ex terrateniente de Ucrania, conocido por sus opiniones de extrema derecha, tomó parte en el movimiento nacional ucraniano bajo la dictadura del Hetmanato.

24. Acerca de estos jefes ucranianos, animadores de la contrarrevolución desde 1918 y eminentes pogromistas, véase Arno Mayer, Les Furies, terreur, vengeance et violence 1789-1917, París, Fayard, 2002.

25. The most powerful man in the world, Nueva York, 1938

26. Sobre la falsificación de la carta de Zinovev, mira la web del contraespionaje inglés: http://www.mi5.gov.uk/output/the-communist-threat.html

Fuente de la documentación:

 Annie Lacroix-Riz, La supuesta hambruna staliniana de Ucrania en 1933: Una campaña alemana, polaca y vaticana. La autora es profesora de Historia Contemporánea en la Universidad Paris VII Denis Diderot y Especialista en Relaciones Internacionales del Siglo XX. Se pueden consultar sus obras en Historiographie.  El artículo ha sido traducido por el “Camarada Munz” de Acción comunista y se puede consultar también en Pceparty,  Foro comunista, Periodismo Incendiario y  foro.rkka.es.

- John Donovan: Evidence of how Royal Dutch Shell saved Hitler and the Nazi Party, 7 de agosto de 2009.


- http://royaldutchshellplc.com/2009/08/07/evidence-of-how-royal-dutch-shell-saved-hitler-and-the-nazi-party/comment-page-1/#comment-185241

- Olga Chetverikova: Secret Run-Up to World War II: the Responsibility of the West, 24 de julio de 2009;
http://www.creative-i.info/?p=9652

- Sobre todas estas falsificaciones y manipulaciones se puede leer Antistalinskaia Podlost (“La Infamia Anti-Estalinista”) de Grover Furr traducido al inglés por V.L. Bobrov (Moscow: Algoritm, 2007. 464 pp. Series: ‘The mystery of 1937’).

- Entrevista hecha a Gover Furr por el periódico AVERDADE (LA VERDAD, traducido al español), la página web: http://www.averdade.org.br/

- Douglas Tottle en Fraude, hambre y fascismo: el mito del genocidio ucraniano, de Hitler a Harvard (Fraud, famine and fascism. The Ukrainian Genocide Myth from Hitler to Harvard, Toronto, Progress Book, 1987)

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Podrías subir las fotos de nuevo?

Anónimo dijo...

Lo que vivieron personas que estuvieron en el lugar y en el momento:

Targan, a 120 kilómetros al sur de Kiev, la capital ucraniana. Entre 1932 y 1933, la mitad de los habitantes del pueblo murieron de hambre. Oleksandra, de 92 años, consiguio sobrevivir a la hambruna en la Ucrania soviética. Una hambruna, insiste, que no se debió a las malas cosechas.
Oleksandra. Superviviente del Holodomor: “Los bolcheviques crearon brigadas especiales formadas por siete personas. La brigada utilizaba un carromato tirado por caballos que peinaba los pueblos para confiscar el grano y las semillas escondidas y toda la comida de las casas de los campesinos.”
En 1932, Stalin decide forzar a 10 millones de agricultores independientes ucranianos, los llamados kulaks, a adoptar la agricultura soviética colectivizada, y con ello aplastar el creciente espíritu nacionalista. Como los soldados de Stalin no lograban su objetivo ni fusilando a los campesinos reticentes, cambian las balas por un medio mucho más barato para matar: La hambruna. Los soldados sellan Ucrania a cal y canto y el ejército rojo se encarga de confiscar alimentos y combustible. Olena, otra superviviente del Holodomor, recuerda con nitidez la desesperación y el horror de la población:
Entrevista
Olena:
“Nos daba miedo atravesar el pueblo, porque los campesinos estaban hambrientos y perseguían a los niños. Me acuerdo de mi vecino, que tenía una hija que desapareció. Fuimos a su casa: tenía la cabeza separada del tronco, y el cuerpo de la niña estaba cocinándose en el horno.”
LLego un momento en que cada día 25.000 ucranianos morían de hambre, sobre todo, niños y ancianos. El veinticinco por ciento de la población de Ucrania fue exterminada. Olena recuerda el carro que pasaba casa por casa recogiendo los cadáveres:
Olena:
“Fueron a casa de una mujer para llevarse su cadáver, pero aún estaba viva. Le dijo al hombre: “Aún estoy viva, estoy respirando” y el respondió: “de todas formas te vas a morir, y no quiero tener que volver a por tí mañana.”
En el cementerio de la ciudad de Targan hay una fosa común con cerca de 400 cadáveres de campesinos quemados vivos. La hambruna acabó con la vida de millones de personas, aunque las cifras oscilan de dos a diez millones.
El historiador Volodymyr Serhiychuk denuncia un genocidio, la hambruna como arma contra el nacionalismo ucraniano
Volodymyr Serhiychuk. Historiador: “Hubo hambruna también en otras regiones de la URSS, en Kazajastán, por ejemplo, pero los kazajos podían buscar comida en las regiones vecinas, en Kirguistán o en Uzbekistán. Pero los ucranianos no podían ir a Bielorrusia ni a Rusia, porque las fronteras estaban cerradas y no tenían acceso a billetes de tren.
Los campesinos ucranianos no querían unirsre a los koljoses, las granjas colectivas, no querían darle su producción a los bolcheviques, por eso, los bolcheviques decidieron que la única opción que les dejaban era matarlos de hambre.”

Gonçal Vicens Bordes dijo...

El Holodomor ucraniano a través de los ojos de Oleksandra Radchenko es un diario publicado por el denostado historiador nacionalista Volodymyr Viatrovych.

Este ucraniano tiene labrado un prestigio como falsificador de la historia, siendo considerado un revisionista. En su libro Ставлення ОУН до євреїв: формування позиції на тлі катастрофи ("La Posición de la OUN hacia los Judíos: Formulación de una posición en el contexto de una catástrofe") ha estado criticada por John-Paul Himka , Tares Kurylo, Anders Rudling i Grzegorz Rossoliński-Liebe.

Los historiadores afirman que este libro es un intento de negar los crímenes de Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) sobre los judíos. Este libro trata de negar el vil antisemitismo del que hicieron gala los ucranianos con ahorcamientos callejeros perpetrados por los nacionalistas ucranianos.

Según la mayoría de los historiadores, este revisionista que se saca de la manga los testimonios de una sola persona, a la que se conoce como Oleksandra, sólo destaca por sus falsificaciones de la historia. El testimonio de una mujer no puede distorsionar el abrumador arsenal de pruebas que demuestra la falsificación y la invención del llamado Holodomor.

El libro "Друга польсько-українська війна. 1942-1947" ("La Segunda Guerra polaco-ucraniano. 194247") fue recibida con críticas por parte de los ´historiadores Ihor Ilyushyn, Andrij Portnov, Grzegorz Motyka, Andrzej Zieba, Por Anders rüdlingen, Grzegorz Rossoliński-Liebe, Andrzej Sowa León y Grzegorz Hryciuk.

En el libro Volodymyr Viatrovych presenta una interpretación del conflicto polaco-ucraniano durante los años 1939-1947, en la que se inventa masacres de polacos en Volhynia y Galicia del Este contra los ucranianos. Presenta el conflicto racista, surgido del fascismo ucraniano, como una guerra entre a los polacos y ucranianos.

Según Portnov, Viatrovych trata de demostrar que los ucranianos no exterminaron a la minoría polaca. Presenta los asesinatos de polacos, a manos de los ucranianos, como una simple rebelión espontánea de campesinos ucranianos, provocados por los “malvados” polacos.

Anónimo, si tus pruebas se basan en testimonios de autores como este, sistemáticamente acusado de falsificar la historia, creo que no vas a tener mucho éxito en tu defensa del Holodomor.

Este es un invento del nacionalismo ucraniano, que no duda en utilizar todo tipo de recursos retóricos, sin importarle las falsedades que fabrica, con tal de enaltecer su patriotismo. Sus libros son apología política del nacionalismo ucraniano.
Todos sus estudios sobre la II Gerra Mundial tienen el sello del revisionismo de extrema derecha y la ofuscación. En opinión de Hryciuk, la versión de los hechos presentada en sus libros es completamente falsa.

Anónimo dijo...

No esperaba menos, lo típico de que Holodomor es un invento nacionalista. Blogs y artículos como estos han nacido como las setas en otoño en los últimos tiempos.
También decir que el historiador no es el que cuenta lo que han contado las personas, es preguntado en la entrevista y da su opinión y lo de denostado lo estará por quienes les interesa denostarlo pués no les convendrá lo que dice.
Ello es una entrevista a personas ancianas que vivieron en sus carnes la realidad en el lugar y el momento que sucedió y dicha entrevista se hizo incluso antes de empezar el conflicto en Ucrania.

Anónimo dijo...

Por cierto, yo no vengo a defender ese tema ni al historiador que le han preguntado en la entrevista, que por lo visto es el que Vd. dice que denostan. Ahora bien, los que denostan a éste historiador son igual de creibles o tan poco creibles como él, igual de revisionistas o no. Ya he visto muchas veces la misma excusa del nacionalismo en este asunto. También decir que la señora que usted dice que pertenece a un diario publicado por el historiador no es la misma señora de la entrevista y además en la entrevista aparece una señora anciana más. Nota: En la entrevista constan los apellidos de las señoras que yo no soy nadie para exponerlos, lo que si expongo es lo que cuentan de aquella época.

Gonçal Vicens Bordes dijo...

La credibilidad de los historiadores se derime entre la comunidad cientíca y no por lo que usted diga u opine, gracias.

Anónimo dijo...

Yo opino sobre lo que Vd. expone y el título que Vd. defiende dice " documentos que desenmascaran la falsificación". Se sobreentiende que Vd. defiende esa postura. Pues también decir que hay historiadores que dicen que de falsificación nada de nada y hay pruebas que lo corroboran (también hay mucha prueba que por arte de magia desaparecería y Stalin tenía que imponer su política al precio que fuese y si los que se resisten estan en Ucrania pues ...). Le paso un fragmento:
Desde el extranjero lo que estaba sucediendo en Ucrania fue silenciado de una manera cómplice y abrumadora. Especialmente jugó un papel importante el Kommintern (Internacional Comunista), que a través de todos los partidos comunistas repartidos por los diferentes países del mundo, hicieron una efectiva propaganda que desvió la atención internacional. El caso más famoso fue en Francia cuando el diputado del Partido Radical y ex-Primer Ministro, Édouard Herriot, viajó en 1933 a Ucrania en una excursión organizada por las autoridades soviéticas para demostrar al mundo que allí no estaba sucediendo nada, sus palabras fueron: “He atravesado Ucrania. ¡Pues bien, afirmo que la he visto como un jardín a pleno rendimiento!” Evidentemente el viaje de Herriot fue un montaje, pues no le mostraron las verdaderas granjas donde el hambre mataba a la gente.

Francia no fue la única nación, ni tampoco la única democracia que ignoró el genocidio de Ucrania. Gran Bretaña o Estados Unidos hicieron lo mismo, igual que el inefectivo organismo de la Sociedad de Naciones. Varios diplomáticos italianos destinados en Kharkov, Odessa y Novorossisk informaron a Benito Mussolini de lo que estaba sucediendo, pero este asombrosamente decidió hacer oídos sordos a pesar de la publicidad que podía haber hecho a favor del fascismo y en contra del comunismo, ya que desde hacía tiempo buscaba un pacto de amistad y comercio entre la Italia Fascista y la URSS, cosa que curiosamente se firmó aquel mismo 1933.

Anónimo dijo...

Tanto las personas llamadas ucranianas como las personas llamadas rusas son las mismas. Solo les diferencia mayormente la localización geográfica dentro de Rusia. De hecho el inicio del país Federación Rusa está en una zona que entraba dentro de uno de los estados medievales más importantes de Europa en Edad Media que se llamaba Rusia de Kiev(la génesis de Rusia) y cuya capitalidad estaba en Kiev. La llegada en segunda oleada del Imperio Mongol, ya que la primera la rechazaron, es el que hizo en gran parte que la capitalidad la empezara a coger el por entonces pequeño poblado de Moscú y las tierras noreste por ser tierras más escondidas y menos masacradas que las otras partes. En suma, ya de antaño ha habido disputas entre mismas personas de esas tierras.

Veronica Ruzhitska dijo...

yo no nesesito leer ningunos documentos, porque mis bisabuelos me contaron la historia verdadera que ellos vivieron en aquellos años del terror rojo...desgraciados mentiroso que escribió esto, de que son falsificados los documentos de holodomor...en nuestra familia han muerto 4 personas de hambre en aquel tiempo...y en todas familias ucranianas hay victimas...ellos viven en nuestros recuerdos...los fascistas rojos querían quitar la LIBERTAD a los ucranianos y no PUDIERON...entonces trataron de quitar vidas...pero mi pueblo ucraniano sobrevivió al terror rojo...y somos testigos de lo que paso en realidad...no necesitamos falsificar nada...los rojos terroristas son peores mentirosos falsos del mundo...peste roja acabo con muchas vidas en mi país, pero liberamos y seguiremos libres!!!!!!!

Anónimo dijo...

Ucranianos no somos rusos...hay que ser bastante ignorante para no conocer la historia de Ucrania y escribir...con quien entonces se unió Rusia en el En 1654 cuando firmó el Tratado de Pereyáslav?????

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