jueves, 7 de marzo de 2013

El neognosticismo


     Recapitulemos lo que hemos visto hasta ahora. El cristianismo afirmaba que el gnosticismo era una herejía del cristianismo basada en la “gnosis”, conocimiento diferente del sensorial, del racional y del que obtenemos por la fe. El gnosticismo antiguo es una filosofía dualista, como lo eran las antiguas religiones que tenían dos divinidades dominantes: Mitra-Astarté de caldeos y fenicios, o Amón-Isis de egipcios, representantes de lo masculino (el sol, el conocimiento) y lo femenino (la naturaleza, la fertilidad, la madre tierra). Los investigadores actuales creen que el cristianismo surge del gnosticismo, religión dualista extendida por el Mediterráneo y Asia Menor, que recoge las antiguas creencias de una religión prehistórica basada en el culto a una Diosa Madre, aunque las doctrinas gnósticas están impregnadas por ideas procedentes de las religiones patriarcales que intentan otorgar la preeminencia en la jerarquía a un dios masculino, frente a la antigua creencia en una Madre creadora. Las religiones patriarcales, como vimos en los capítulos correspondientes a la Diosa, acabaron por  desprestigiar a la Diosa Madre convirtiéndola en una pecadora, una especie de prostituta o un monstruo de inferior categoría al dios patriarcal del martillo y los relámpagos.

      Zoroastro predicó a los persas el dualismo (maniqueismo) de dos divinidades enfrentadas: el bien (Mazda-Ormuz) y el mal (Ahrimán). El Pleroma (plenitud) es el mundo donde habita el dios gnóstico, el mundo de la luz. De esta divinidad emanan los “eones”, entidades que van emparejadas, y ocupan una posición intermedia entre el dios y los hombres. El mundo material es el mal que no ha sido creado por el dios sino por el “demiurgo” (dios inferior) y por “sophía” (la sabiduría).


Representación de la Trinidad en una pintura griega

     Como la materia es el mal, los gnósticos niegan la resurrección del hombre, es decir, no regresa al mundo material de lo putrefacto, sino que se une al Pleroma, al espíritu, pues el hombre -a demás de la materia- también está constituido por alma y espíritu. El alma (ánima) en la muerte sigue el camino del cuerpo si no ha practicado el ascetismo. En cambio, el espíritu, por su naturaleza espiritual, sin importar sus obras ni por la gracia de dios, retorna al Pleroma, lo que origina fatalmente el libertinaje moral, pues no se esfuerza para hacer el Bien, ya que tiene el "cielo" ganado por su naturaleza espiritual.

     Entre los gnósticos más conocidos están el mago Simón de Samaria, en tiempos de los apóstoles. Prisciliano, obispo hereje de Ávila que difundió (siglo IV) con éxito desmesurado el gnosticismo en Galicia. El judío Raschi interpretó (siglo XI) libremente la Biblia abriendo el camino a Lutero.



Prisciliano

      En el siglo XIII resurgió otra herejía dualista, los cátaros o albigenses (de la ciudad francesa de Albi), que predicaban la pobreza apostólica y el igualitarismo social. Afirmaban que las indulgencias no tenían efecto alguno, negaban el sacerdocio y la veneración a los santos. Como la materia y el mundo procedían de Satanás, prohibieron la procreación, así pues, una de las acusaciones que se les hacía –la del libertinaje sexual- era falsa y creación de sus enemigos.

     El protestantismo de Martín Lutero (1519) recogió algunos componentes del gnosticismo. También tenía elementos del gnosticismo la secta anticatólica de los Rosacruces (siglo XVII), quienes influyeron el filósofo racionalista Descartes y en el científico Newton, que mezcló calvinismo, esoterismo y alquimia.

El neognosticismo

      El neo gnosticismo  fue fundado en 1890 por Jules Doinel, archivero del museo masónico de Francia, que había leído los textos gnósticos del siglo II y los cátaros. Los fundadores de las sectas gnósticas modernas han sido masones.




Jules Doinel (1842-1902)

     Jules-Benoît Stanislaus Doinel du Val-Michel, nacido en Moulins (Francia) en una familia profundamente católica, entró en la Compañía de Jesús en 1859, pero las frecuentes visiones místicas del eterno femenino, de la que fue objeto , fueron un estorbo para sus superiores y lo expulsaron en 1861.

      En el libro Los guardianes del Santo Grial, escrito por Mark Amaru Pinkham, leemos lo siguiente.




      Doinel se casó con la actriz Stéphanie Françoise Le Clerc (1835-1873), cuya profunda fe católica lo alejó de su interés por el espiritismo, pero la prematura muerte de su esposa en 1873 le hizo volver a sus visiones habituales. En 1874 se volvió a casar y por influencias de la familia de su segunda esposa, entró en la masonería. : fue iniciado en 1884 por el Gran Oriente de Francia, que posteriormente supervisó el archivo y la biblioteca del Museo de la Francmasonería.

     En 1888 en el Archivo de Orleans descubrió un manuscrito medieval compilado por Stefano, un canónigo de la Iglesia de la Santa Cruz en Orléans, quemado en la hoguera en 1022 por su doctrina gnóstica pre-cátara. El descubrimiento le hizo interesarse por los movimientos gnósticos de la Edad Media, como los maniqueos, paulicianos, bogomilos y cátaros. Creía que el gnosticismo estaba en la base de la Francmasonería.




Estructura de la Francmasonería. Fuente: Vetusta No Conforme

      No tardó en experimentar de nuevo sus visiones místicas, asegurando que una noche se le apareció un Eón que lo llevó ante Jesús Cristo, que lo consagró espiritualmente Obispo de Montsegur (la famosa fortaleza, el último bastión de la resistencia cátara en 1244) y Primado de los albigenses , ordenándole a fundar una nueva Iglesia.

      Entró en contacto con los círculos esotéricos, teosóficos y espiritualistas en París. En particular, se introdujo en el salón de la condesa (más tarde la duquesa de Medina Pomar y Lady Caithness) María de Mariátegui (1832-1895), discípula de Anna Bonus Kingsford (1846-1888), fundadora de la Sociedad Hermética, se consideraba la reencarnación de la reina de Escocia, María Estuardo (1542-1587). A las reuniones asistieron los esoteristas como el conde Stanislas de Guaita (1861-1897), Gérard Encausse, conocido como Papus (1865-1916) y Josephin Péladan (1858-1918 ), fundador de la cabalística de los Rosacruces en 1887.



Anna Bonus Kingsford (1846-1888), fundadora de la Sociedad Hermética

      En estas sesiones se evocaban varios personajes del pasado, como el ya mencionado Stefano y el obispo cátaro de Tolosa Gilabert de Castres, pero la sesión más memorable ocurrió en septiembre de 1889 (otras fuentes citan junio 1890), cuando el 40 obispos cátaros se manifestaron y  consagró a Doinel como obispo de la "Asamblea del Paráclito”, más tarde llamada la Iglesia Gnóstica. Para la gestión de este movimiento pidió la ayuda de una figura femenina, una "Sophia” (el eón, cuyo nombre significa sabiduría) terrenal, pero ante la negativa de algunas candidatas (incluyendo la condesa) tuvo que conformarse con una Sophia espiritual.

      Doinel asumió el título de místico de Tau (cada obispo anteponía a su nombre esta letra griega mística para recordar al ankh egipcio) y se hizo llamar Valentino II en honor del fundador de los gnósticos del segundo siglo, Valentino, y como patriarca de la Iglesia Gnóstica, declaró su descendencia directa del apóstol Juan (el amado), cuyo evangelio era considerado el libro sagrado. Esta referencia a San Juan sugiere una cierta continuidad de la Iglesia Gnóstica con la Iglesia de los cristianos primitivos Juanitas, fundada en 1831 por Raymond Bernard Fabré-Palaprat, que antes (en 1804) había reconstruido la  Orden de los Templarios.



Bernard-Raymond Fabré-Palaprat (1781-1862)

     Convencido de que la Iglesia Gnóstica debía ser administrada por parejas, consistentes en un macho y una obispa femenina -Sophia­­-,  Doinel eligió a varios miembros del esoterismo francés para convertirlos en los nuevos obispos y sophies de la Iglesia Gnóstica, como Papus, quien se convirtió en Tau Vicente, obispo de Toulouse; Paul Sedir (seudónimo de Yvon Le Loup, 1871-1926) como Tau Paulas, obispa coadjutora de Toulouse y Concorrezzo; Lucien Chamuel (seudónimo de Lucien Mauchel, muerto en 1936) como Tau Bardesanes, obispo de La Rochelle y de Saintes; Louis-Sophrone Fugairon (1846 -?), Tau Sofronio , obispo de Béziers; Jounet Albert (1863-1929), Tau Teodoto, obispo de Avignon; Marie Chauvel de Chauvignie (1842-1927), Sophia en Varsovia, y Léonce-Eugène Joseph Fabre des Essarts (1848-1917), Tau Sinesio , obispo de Burdeos.

     La teología de la Iglesia incluyó elementos de las doctrinas gnósticas de Simón el Mago, Valentino y Marco, los cátaros (con la recuperación de los sacramentos del Consolament, ritual de la imposición de manos, y el Aparelhament, una confesión pública de sus pecados ), copiando de la Iglesia Católica la forma de la masa con la división del pan y copiando la iniciación masónica.

     De repente, en diciembre de 1894, Doinel abdicó como Patriarca de la Iglesia y renunció a la masonería. Poco después, se convirtió al catolicismo, y en mayo de 1895, bajo el seudónimo de Jean Kostka, publicó un violento panfleto Lucifer démasqué (Lucifer desenmascarado), donde atacó a la Iglesia Gnóstica, a los masones, el Martinismo, la teosofía y el espiritismo.




      Es muy probable que fuese influenciado por Léo Taxil (seudónimo de Marie-Joseph-Antoine Gabriel Pages Jogland, 1854-1907), un impostor, notorio ex-Mason, que acusó a la Masonería de efectuar rituales satánicos y aceptar a Satanás en sus logias atendiendo a una secta misteriosa llamada la Orden del Palladium, que habría sido fundada por el famoso masón norteamericano Albert Pike (1809-1891), sólo para negarlo todo en 1897, con el  anuncio de que se lo inventó todo para burlarse de los católicos.




Albert Pike (1809-1891) fundador de la Orden del Palladium

      Albert Pike era un masón del grado 33, fue uno de los padres fundadores y jefe del Rito Antiguo Escocés y Aceptado de la Masonería, siendo el Gran Comandante de la Masonería Norteamericana desde 1859 a 1891. En 1869, fue un líder destacado de los Caballeros del Ku Klux Klan. En 1871, escribió las 861 páginas del Manual Masónico, conocido como “Morals and Dogma of the Ancient and Accepted Rite of Freemasonry”.




Grabado del Siglo XVIII - Representa una Tenida Masónica

      Fue el Gran Maestro de un grupo Luciferino conocido como la Orden del Palladium (o el Consejo Soberano de la Sabiduría), que se había fundado en Paris en 1737. El “Palladismo” fue llevado a Grecia desde Egipto por Pitágoras en el siglo antes de Cristo, y fue este culto de Satanás el introducido en el círculo interno de las logias Masónicas. Se alineaban con el Palladium de los Templarios. En 1801 el judío Issac Long trajo una estatua de Baphomet (Satán) a Charleston (Carolina del Sur), donde ayudó a establecer el “Ancient and Accepted Scottish Rite”. Long aparentemente eligió Charleston porque geográficamente estaba situado en el paralelo 33 (como Bagdad curiosamente, o donde se lanzó la primera bomba atómica), y este Supremo Consejo de Grado 33 es considerado el Consejo Supremo de todas las Logias Masónicas del Mundo.



El Supremo Consejo del Grado 33 concluyó sus actividades conmemorativas de su 150 aniversario (2011)

      Taxil y Doinel colaboraron ​​en la fundación de una sociedad de pseudo-católicos masones, y, después de la deserción de Taxil, Doinel continuó escribiendo sus folletos anti-masónicas, hasta que en 1900 Fabre des Essarts, elegido por el sínodo como su sucesor al frente de la Iglesia Gnóstica, lo aceptó de nuevo en el gnosticismo, con el nombre de Tau Jules, obispo de Alet y Mirepoix, pero varias personas testimoniaron que mantuvo una actitud muy ambigua hasta su muerte (1902, Carcassonne), con la participación de la Iglesia Gnóstica, pero al mismo tiempo, asistiendo regularmente a la misa católica.

     Durante 21 años (1896-1917) continuó Fabre des Essarts como patriarca de la Iglesia Gnóstica, nombrando obispos como Bricaud Jean (1881-1934) como Tau Johannes, Obispo de Lyon; Leon Champrenaud ( 1870-1925) como Tau Teófanes, Obispo de Versalles; el famoso estudioso del esoterismo tradicionalista René Guénon (1886-1951) como Tau Palingenius, obispo de Alejandría, y Patrice Genty (1883-1964) como Tau Basílides.




Fabre des Essarts patriarca de la Iglesia Gnóstica

     En 1907 Bricaud protagonizó un cisma interno con la fundación de la Iglesia Gnóstica Universal. Sin embargo, la Iglesia Gnóstica de Fabre des Essarts logró sobrevivir gracias a la colaboración de Guénon, quien era el editor de la Gnose (1909-1912), pero después de esta fecha, la Iglesia entró en un período de decadencia irreversible. Fabre des Essarts murió en 1917, y ni el sucesor Champrenaud León (muerto en 1925), ni el último patriarca Patrice Genty, logró enderezar la lenta agonía del movimiento, de hecho, en 1926, Genty decidió poner en sueño (para usar un término masónico) l'Eglise de France Gnóstica, instando a sus seguidores para que se unieran a la Iglesia Gnóstica Universal de Jean Bricaud.


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