domingo, 1 de febrero de 2015

Amelia Pisaca

       Amelia Pisaca nace en Santa Cruz de Tenerife, en el año 1966, y es licenciada en Bellas Artes, en la especialidad de Pintu­ra, por la Universidad de La Laguna.



Amelia Pisaca

     Recientemente, la autora ha puesto en línea su página web, http://www.ameliapisaca.com, donde se puede encontrar gran parte de su obra digitalizada, su currículum y su bibliogra­fía, con artículos a texto completo sobre su plástica.



Detalle del mural de gran tamaño “Boda”. Fuente: Amelia Picasa

     Además, podéis consultar los estudios que sobre la autora ha realizado el investigador canario:

-BETANCOR, Orlando (2006): “El jardín de las delicias”, en: A. PISACA, Amelia Pisaca: Cortejo Barroco. Servicio de Publicaciones de Caja Canarias, La Laguna: 2-3.

-BETANCOR, Orlando (2008): “La estética surrealista en la obra de Amelia Pisaca”, Revista de Historia Canaria  190:9-20.

Orlando Betancor. Universidad de La Laguna, Facultad de Derecho. ISSN 1133-598X · Vegueta·11/09-10 · página 38.



Puente de las tetas en Venecia (1996)

      Lo primero que despierta nuestra atención en su pintura es su estética realista y la utilización del dibujo detallista y un color exuberante. También nos sentimos atraídos por el erotismo y por el sentimiento de alegría de vivir que desprenden sus obras. Algunas obras tienen un toque naíf.

    En una aproximación de este estilo, sin pretensiones, con la finalidad de divulgar un trabajo laborioso y fantástico, apenas vamos a fijarnos en los detalles técnicos, los cuales podéis analizar en las obras arriba citadas.



Paisajes fantásticos. Entrando en el futuro

La técnica de la autora

      No obstante, como se desprende de la contemplación de sus trabajos, el aspecto fundamental en la obra de esta pintora es el color. Utiliza toda la gama cromática, colores cálidos y brillantes proporcionados por los pigmentos acrílicos, pues según dice la autora, prefiere la rapidez de secado de este material.

      La pintora realiza bocetos antes de plasmar sus obras, dibuja aisladamente imágenes que luego integra dentro de la obra y, finalmente, define los fondos de sus complejas escenografías, caracterizadas por los elementos arquitectónicos de origen clásico. Durante todo este proceso utiliza pinceles, para avanzar rápidamente durante la ejecución del trabajo. En último lugar, añade los efectos del aerógrafo sobre la su­perficie del lienzo, dándole un singular aspec­to onírico.



Trattoria della Pila, panel flamenco 

    Las obras de Amelia Picasa suelen ser de gran formato –a veces sus murales tienen más de cinco metros- y suele emplear más de año y medio de trabajo en su confección.

Las influencias de otros autores

      Su pintura es erótica, imaginativa, alegre. Sus temas proceden del mundo de los sueños y las visiones del subconsciente que imprimen en sus trabajos un carácter surrealista. Sus obras están pobladas de animales fabulosos, como los que guardan los viejos códices, las cartas de navegación antiguas o los pergaminos medievales.



Erótico para baNo

    Se siente influenciada por sus admirados pintores canarios Néstor Martín-Fernández de la Torre y su deslumbrante colorido, a la vez que admira la plástica onírica de Óscar Domínguez. También se declara admiradora  del artista H. R. Giger (Suiza, 1940), que utiliza el aerógrafo como técnica predominante dentro de su plástica. De este pintor le interesa el profundo erotismo de las figuras, la simbología sexual, la presencia de criaturas embrionarias en continuo estado de mutación, las referencias esotéricas y su deli­rante mundo onírico.



Poemas de la Tierra, de Néstor Martín-Fernández de la Torre


Papillons perdus dans la montagne (Mariposas perdidas en la montaña,1934). Óscar Domínguez



The Spell I, H.R. Giger

    La obra de Amelia Picasa se aparta de la temática del pintor suizo, puesto que el universo pictórico de Giger está dominado por elementos orgánicos que se mezclan con extraños aparatos, dando vida a unas inquie­tantes criaturas biomecánicas dentro de una estética de inspiración futurista, mientras que la plástica de Amelia Pisaca representa un mágico edén, un exuberante paraíso, bañado por la envolvente luz del trópico. Puedes ampliar lo referente a sus gustos en Los ilustradores y su influencia en el cine, La fantasía heroica y el cine y Viktor Safonkin.

    En cuanto a las influencias clásicas, se comprueba el influjo de artistas como El Bosco y, más modernamente, de Salvador Dalí, Max Ernst y René Magritte. También, le interesa la pintura oníri­ca de Füssli, el arte de Caspar David Friedrich y la plástica de Joaquín Risueño. Le fascina la fluidez de Fragonard, los lienzos de los prerra­faelistas, los cuadros de John Everett Millais y la imagen del mundo clásico en la obra de Lawrence Alma-Tadema.



Ninfula salvaje

     Según Orlando Betancor, siente predilección por los dibujos de Daumier y la plástica de Pablo Picasso por su capacidad de combinar la sensibilidad con la fuerza expresiva. También admira las misteriosas pinturas de Gustave Moreau y las imágenes de los mándalas hindúes.

     Entre sus lecturas literarias preferidas confiesa que le interesa la obra de Ma­ría Zambrano, Salvatore Quasimodo, Apule­yo, Clarissa Pinkola Estés, Truman Capote, Flaubert y Alejandro Jodorowsky, este último, que ha descubierto en fechas recientes según Orlando Betancor, por su componente esotérico. También, le fascinan los cuentos populares de todas las épocas, los de los hermanos Grimm y los de Italo Cal­vino. Le seduce la estética del cómic con las aventuras de Corto Maltés, la ironía de Ennio Flaiano y especialmente la obra misteriosa de Edgar Allan Poe.



Loberio en una alfombra voladora

     Los temas de sus obras

      La pintora pretende inculcar en el espectador las sutiles alegorías que reflejan su mundo interior, de significados ocultos. Los personajes de sus lienzos recuerdan a organismos prima­rios que no llegan a desarrollarse del todo y que se transforman en extrañas criaturas pro­venientes de una dimensión desconocida.

      1. El estudioso Orlando Betancor ha clasificado los temas fundamentales que están presentes en la obra de Amelia Picasa. El primero es el mar, el enigma de las profundidades marinas, los misterios de la Atlántida legendaria y en sus míticos habitantes, en las figuras de las nereidas, los tritones y demás persona­jes que rodean la corte del dios Neptuno. Estas figuras adornan sus cuellos con collares realizados con coral rojo, cristal de cuarzo y madreperla que ejercen un hechizo embriagador que cautiva poderosamente a los espectado­res.



Hespérides y submarinos



Sicilia llora


Viaje submarino (2005)

     2. El segundo tema que impregna la obra de la artista canaria es la magia de los alquimistas, los se­cretos de los antiguos oráculos y los enigmas de la Cábala. Le interesan los misterios de la adi­vinación, los inquietantes vaticinios de las pitonisas y los viajes astrales por el futuro. También, le atraen los antiguos rituales, presididos por ancianos hechiceros, que invocan el favor de los astros.



La puerta del Infierno (1992), fragmento de Bajo el árbol del mun­do de la artista canaria Amelia Pisaca

     3. El tercer referente clave en su pintura es la naturaleza. La autora representa en sus lienzos un lujurioso vergel, un paraíso idílico, donde habitan los hijos de la tierra. Esta naturaleza primigenia tiene como exponente el cuadro “Bajo el árbol del mun­do”, exhibido en 1993 en el Estudio Artizar de La Laguna. En éste se muestra un ciclo vital de nacimiento y muerte. Sus figuras van entre­lazando sus cuerpos en una danza donde se mezcla el principio generador de la existencia y la transformación de la materia.

     Toda su obra está impregnada de referencias mitológicas: aguerridas amazonas,  semidioses, héroes griegos, demonios de los grabados antiguos… En este recorrido por la mitología clásica encontramos la imagen del Jardín de las Hes­pérides o la legenda­ria figura de Penélope.



Fragmento de Penélope, Ulises y el vino



Titanes y nínfulas, fragmento de Grito enmascarado (1990)

      Como prueba a favor de la veracidad de la teoría de Carlo Ginzburg, que tantas entradas ha protagonizado en mi blog, el mundo de la autora vuelve a narrar las historias del principio de los tiempos, aquellas que narraban los chamanes cuando regresaban de un viaje extático al más allá. Los brujos, ahora convertidos en héroes y valientes guerreros, sostendrán feroces batallas contra horrendos monstruos, ayudados por talismanes mágicos, buscarán palacios y cortes suntuosas, amenazados por enormes dragones y malvadas fieras que custodian mágicos talismanes o ricos tesoros.



Vampiros de Tenerife en Venecia (1995)



La lluvia en Sevilla es una maravilla (1993)



Mar infantil (1996)

     Dentro de este universo fantástico, destaca la realización de las ilustraciones del libro de Je­sús Callejo, titulado “Bestiario mágico”, en el año 2000, publicado por la editorial Edaf.



Draconites en tarasca, Bestiario mágico (2000)



Hensuke, Bestiario mágico (2000)

     Entre las obras que ha ilustrado destaca el libro de Luis Feria, titulado Tres Cuentos, dentro de la colección “El Quicial”, publicado en 1994.

Gonçal Vicenç Bordes
La Velleta Verda. 2015

Pintura erótica



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