viernes, 22 de febrero de 2013

La humanidad proviene del sur de África y no de Etiopía


     ¿De dónde venimos? Una de las principales preguntas que se pregunta cualquier amante de la sabiduría fue contestada por Brenna Henn y sus colegas de Stanford y otras seis universidades, entre ellas la Pompeu Fabra de Barcelona (Laura Rodríguez-Botigué David Comas), que en 2011 presentaron en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS, March 7, 2011, con pdf de acceso libre) un artículo en el que aseguraban que nuestros primeros padres eran bosquimanos y se comunicaban en khoisán, la lengua ancestral de la humanidad, donde las consonantes suenan como chasquidos (el sonido de un beso, chasquidos de desprecio), podemos leer en ELPAÍS.com.



   El estudio se basa en la comparación entre los genomas de los humanos actuales. Con el paso del tiempo los genomas acumulan los cambios sucedidos al ser humano, de manera que las poblaciones con más cambios son las más antiguas, mientras que las modernas tienen menos cambios.


  

      La población mundial más antigua es la de los bosquimanos del bosque sudafricano, los cuales proceden de un ancestro común claramente distinto del ancestro común de los pueblos agricultores y ganaderos que los rodean. Los bosquimanos del sur, hablantes de lenguajes clic, revelan una variedad genética interna mucho mayor que cualquier otra población humana actual, de lo que se deduce que toda la humanidad actual proviene del sur de África y no de Etiopía, como se pensaba.


Lenguas africanas. Fuente: Boddunan

     Los seres humanos modernos se formaron el sur de África hace unos 200.000 años, y salieron hace unos 60.000 años y acabaron colonizando todo el planeta.

      Como los humanos modernos llevan en África más tiempo que en ninguna otra parte -y como solo una pequeña fracción de ellos colonizó el resto del mundo-, los africanos actuales son mucho más diversos que todo el resto de la humanidad junta. Por ejemplo, de las 6.909 lenguas que se hablan actualmente en el mundo, casi un tercio (2.110) son africanas. Como comparación, en Europa solo se han catalogado 234 lenguas.

      Cuando los genetistas observan la homogeneidad genética entre la población mundial no africana, deducen que todos ellos provienen de no más de 1.000 o 1.500 individuos que salieron de África hace unos 60.000 años. La mayor parte de la diversidad genética humana se quedó en África, y sigue estando allí.

     Estas poblaciones de cazadores-recolectores (los hadza y los sandawe de Tanzania, los bosquimanos namibios y khomani del sur de África) continuaron un modo de vida anterior a la aparición de la agricultura y el pastoreo en África, que solo ocurrió hace unos 5.000 años con la llegada de gente más moderna.




Grupo étnico Hadza en Tanzania central



Los Sandawe de Tanzania. Fotografía: Andreas Roksvaag



khomani del sur de África descansando en el desierto del Kalahari. Fuente: The Telegraph

     Fue el antropólogo y lingüista Joseph Greenberg quien descubrió que los lenguajes clic formaban una sola familia lingüística, el khoisán. Según su clasificación, el khoisán era de hecho una de las cuatro grandes familias en que se agrupan los más de 2.000 lenguajes africanos, siendo las restantes la familia níger-congo, nilo-sahariano y afroasiático.

    Pero la propuesta de Greenberg sobre el khoisán fue muy polémica desde su formulación, y sigue siéndolo, porque el único rasgo común que tienen estas lenguas es el uso de clics. Por lo demás, no se parecen en nada: ni en el vocabulario, ni en la manera en que se forman las palabras ni en la construcción de oraciones. Por ejemplo, la palabra “persona” se dice !kwi en el extremo sur, khoe un poco más al norte, y ju en el norte de Namibia. De ahí que los lingüistas llamen !kwi, khoe y ju a las lenguas clic de esas tres zonas. Todavía quedan aún un cuarto de millón de bosquimanos hablantes de khoe (también llamadas lenguas joisanas, khoisán o khoesaan). El lenguaje !xoo llega a distinguir de este modo más de 120 consonantes, un récord mundial seguramente imbatible.




Con la palabra Bosquimanos —llamados san, basarawa, sho, ǃkung o khwe—  designamos varias etnias africanas de cazadores-recolectores, que hablan alguna de las lenguas joisanas, caracterizadas por incorporar sonidos de chasquido o cliqueos.  Fuente: Melodia Salvatge

     Aparte de los bosquimanos, las principales poblaciones actuales de cazadores-recolectores que perviven en África son los pigmeos. Lluis Quintana-Murci, del Instituto Pasteur de París, ha demostrado que todos los pigmeos, pese a vivir en poblaciones aisladas y muy separadas geográficamente, tienen un origen común: solo evolucionaron una vez.




Pigmeos. Fuente: Historika

      Los signos arqueológicos de una inteligencia humana plenamente actual -arte, rituales, pericia técnica, gran diversidad de herramientas- solo tienen 50.000 años, pese a que el cráneo humano moderno ya existía hace 195.000, que es la edad del fósil más antiguo de nuestra especie, hallado en Etiopía. Estos fósiles con forma moderna pero más antiguos de 50.000 años suelen llamarse “humanos anatómicamente modernos” (HAM).




Avi Gopher muestra una de las piezas dentales halladas en la cueva Qesem (Israel), donde algunos le pronostican al Homo sapiens una antigüedad de 400 mil años. Fuente: Terrae Antiquae. El profesor Avi Gopher y el Dr. Ran Barkai dicen que el hallazgo de la cueva Qesem, sitúa la cuna de la humanidad en Israel

     Los restos de Klasies River Mouth, Sudáfrica, datados entre 134.000 y 75.000 años, Border Cave, Sudáfrica, de 70.000 años y los de las cuevas de Qafzeh y Skhul, Israel, fechados entre 120.000 y 90.000 años, se consideran los primeros representantes de la variedad moderna del Homo sapiens 



       Las primeras evidencias de Homo sapiens fuera de África son los esqueletos fósiles de las cuevas de Qafzeh y Skhul (Israel), datados entre 120.000 y 90.000 años antes del presente. La salida del continente africano ocurrió entre 80.000 y 60.000 años atrás, lo que coincide con la aparición, precisamente en el sur de África, de unas culturas caracterizadas por el uso de herramientas avanzadas, e incluso de símbolos abstractos.

       Se denominan Still Bay (SB, nombre dado por los arqueólogos AJH Goodwin y C. van Riet Lowe en 1929) y Howieson’s Poort (HP), y aparecen en estratos repartidos por muchos yacimientos del sur del continente. El mejor caracterizado es la cueva Blombos, en la provincia del Cabo, en el extremo meridional de África. En esa cueva aparecieron dos piezas de arcilla roja con unos grabados geométricos. Constituyen la evidencia aceptada más antigua de arte abstracto, 70.000 años antes de Kandinsky.




Grabados hallados en la Cueva de Blombos.

     Para finalizar, recordar una vez más que según algunos estudiosos, los neandertales y los sapiens se cruzaron alguna vez fuera de África, lo cual da titulares tan llamativos como que “Todos los humanos no africanos son ‘hijos’ de los neandertales”, por ejemplo.




Familia de neandertales habitantes de las montañas.

     Uno de los estudios más influyentes fue el realizado en 2011 por Damien Labuda, publicado la revista Molecular Biology and Evolution.  El autor sostiene que los neandertales y los humanos aparecieron en África. Se considera que los ancestros de los neandertales abandonaron el continente negro en el marco del período entre 400.000 a 800.000 años atrás. A su vez, los ancestros de los humanos salieron de África y empezaron su migración a otros territorios en el período de entre 80.000 y 50.000 años atrás. De hecho, antes de la desaparición de los neandertales, que se produjo hace 30.000 años, las especies habrían podido coexistir.




Homo neanderthalensis. Skull discovered in 1908 at
La Chapelle-aux-Saints (France).
Fuente: Wikipedia

      Estudiaron las secuencias de ADN del cromosoma X, que se hereda solo por el linaje femenino, en los habitantes de todos los continentes y determinaron que el cromosoma X de los humanos modernos contiene en promedio cerca del 9% del ADN de los neandertales. Estos resultados indican que los Homo neanderthalensis y los Homo sapiens se cruzaron después de que ambas especies abandonaran África.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya se ha demostrado que esto es falso. El origen no está en Africa por más que nos sigan mintiendo...

Gonçal Vicens Bordes dijo...

Gràcies per la teva contundent resposta, tot un exemple de raonament científic. Es nota que t'has trepitjat els pedrers per publicar un desmentit que gaudeix de tota la veracitat intel·lectual de la qual és capaç l'ésser humà.

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