sábado, 26 de enero de 2013

La arqueología en el laboratorio


      Después de la excavación el arqueólogo se ve obligado a recurrir a técnicos especialistas. El primero el sedimentólogo, que estudia los sedimentos que rodean, sostienen o cubren los restos arqueológicos. Por ejemplo, se ha descubierto que durante los periodos fríos se desprenden de las paredes de las cuevas granos de tamaño superior a los 5 mm, mientras que en los periodos cálidos, las filtraciones de agua originan un grano más fino, inferior a 2 mm. 


     Otro de los colaboradores imprescindibles es el paleobotánico y el palinólogo, que estudia los restos antiguos de polen, los cuales  nos ofrecen una imagen del paisaje vegetal y de su evolución en relación con las oscilaciones climáticas. 




El palinólogo estudia los restos antiguos de polen

      La paleontología  es otra de las disciplinas requeridas por el arqueólogo. El recuento estadístico de los restos animales es fundamental para determinar si los restos examinados pertenecen al habitante normal de una cueva o si se trata de residuos alimenticios, sobras procedentes de la caza, etc. El hecho de que la osamenta fósil conserve su microestructura nos ha revelado las diferentes enfermedades de los animales y del hombre prehistórico. 

      La zooarqueología es el estudio de los restos antiguos de animales. Con esta disciplina científica se pueden identificar las especies existentes en un yacimiento arqueológico, pudiendo dar un patrón alimenticio de la ocupación.




Rutas de la Zooarqueología. Francisco Bernis. Edt. Universidad Complutense, Madrid, 2001/ Zooarqueología hoy. VV.AA., Universidad de Burgos. Servicio de Publicaciones, 2008

      Muchas de  las disciplinas auxiliares de la Arqueología tienen entidad propia o son aplicaciones de otros ámbitos de la investigación pero que, en un momento dado, pueden servir para profundizar en determinados aspectos de la Arqueología, en general, o de la Prehistoria en particular. Son muchísimas, causa por la cual sólo os voy a ofrecer el nombre ordenado alfabéticamente:

ADN fósil, Análisis exploratorio de datos, Anastilosis, Antropología, Antropología física, Antropometría, Arqueogeografía, Arqueomalacología, Arqueometría, Arqueozoología, Arqueología subacuática, Arqueología cognitivaArqueología de la Arquitectura, Arqueología del paisaje, Arqueología subacuática, Arqueomalacología‎, Datación por radiocarbono, Carbono-14, Carpología, Ceramología, Datación absoluta, Datación cronométrica de la Tierra, Datación de restos arqueológicos, Datación por termoluminiscencia, Datación potasio-argón, Datación radiométrica, Dendrocronología, Dentición, EdafologíaEpigrafía‎, Espeleología, Estratigrafía‎, Estratigrafía arqueológica, Estratigrafía, Etnoarqueología, Fotografía de expediciones científicas, antropológica y etnográficaGeología histórica‎,  Geomorfología, Genoma cloroplástico, Genoma mitocondrial, Glíptica, Historia y teoría de la Arqueología, Horizonte arqueológico, Metalografía,  Numismática, Paleoantropología,  Paleoentomología, Paleontología‎,  PaleopatologíaPalinología,  Papirología, Ortofotografía, Paleobiología, Paleoentomología, Paleogenética, Paleomagnetismo, Paleotermómetro, Paleozoología, Prometeo (árbol), Prospección arqueológica, Prospección extensiva, Prospección intensiva, Racemización de aminoácidos, Rehidroxilación, Resonancia paramagnética electrónica,   Sedimentología, Seriación, Talla lítica experimental, Técnica de cronología relativaTermocronología, Termoluminiscencia, Tipología lítica, Trazalogía, Viaje exploratorio.

Los yacimientos de fósiles

      Al conjunto de fósiles se le llama registro fósil. La palabra fósil viene del  adjetivo latino “fossilis”, derivado del verbo “fodere” (excavar) que se aplica a cualquier objeto desenterrado. Actualmente sólo se aplica a los restos o señales de actividad de los organismos del pasado. 

           Lo más normal es que fosilicen las partes minerales de los animales y plantas (huesos, conchas, caparazones…) aunque a veces fosilizan organismos completos (insectos en el ámbar, cadáveres congelados…). 





      Lo mismo ocurre con las partes duras de los vegetales (troncos, raíces…) con respecto a las llamadas partes blandas (hojas, frutos…). Sin embargo, la mayor parte de los fósiles vegetales son esporas y granos de polen, estudiados por la disciplina llamada Palinología, del griego “palyno”=rociar (porque los sedimentos parecen “rociados” de esporas y polen). 

      La mayor cantidad de fósiles (y la mayor cantidad de pistas del registro fósil) fueron producidas por invertebrados marinos (trilobites, lombrices, gusanos… depositados en el fango del fondo). 

      Otras huellas apreciables son las formadas por los túneles de alimentación, túneles de habitación, heces (coprolitos) e instrumentos líticos humanos. Todas las huellas son estudiadas por la Paleicnología (del griego “ichnos”=huella). 

      Sólo una pequeña parte de los seres del pasado están representados en el registro fósil, por lo tanto, es un registro “sesgado”. Constituye una estrecha mirilla por la que intentamos vislumbrar el pasado. No estamos seguros de que las especies fósiles, en realidad, fueran las que más abundaron en el pasado, puesto que a lo mejor otras especies no dejaron rastro. 




      La Tafonomia  estudia las maneras de establecer cómo llegaron los fósiles al yacimiento, la forma cómo se encontró el fósil y qué tipo de información se ha perdido durante la fosilización. 

      Los yacimientos se producen cuando el enterramiento es rápido, de lo contrario, los restos quedan expuestos a los factores atmosféricos y biológicos (carroñeros…) quedando destruidos. 

      La sedimentación ha de ser rápida y se produce en aquellos ambientes en los que llega el agua corriente, cargada de sedimentos, y se produce un descenso abrupto de la velocidad del agua.  Los principales tipos de yacimientos se constituyen en: 

-Cuencas sedimentarias o grandes depresiones.
-Terrazas fluviales.
-Interior de las cuevas. 

      a) Grandes depresiones.  

           Una cuenca sedimentaria es una región deprimida, rodeada de montañas, donde se depositan los sedimentos arrancados por el agua a las montañas.  En el campo de la Evolución Humana resulta importante la cuenca sedimentaria del Rift Valley, formada por un hundimiento tectónico ocurrido hace 8 millones de años, como un gigantesco surco arado que se extiende desde Mozambique hasta el norte de Etiopía. 




Rift Valley

      La causa de este peculiar relieve está en el hecho de que, en esta región, se está fracturando la litosfera terrestre. Si el proceso continúa, el llamado “cuerno de África” acabará desgajándose y se desplazará hacia el norte. 





El Rift Valley dentro de 10 millones de años. Fuente: Abroad in the Yard

      La capa más externa de la tierra, la corteza (de 30 Km de espesor), es rígida. Los 100 km primeros del manto también son rígidos, y junto con la corteza, forman la Litosfera.  Entre los 100 y 1000 km de profundidad está la Astenosfera (esfera fluida) dónde las rocas están a punto de fusión (magma). En determinados puntos de la Astenosfera las rocas están más calientes y esta masa líquida tiende a ascender (corriente de convección). La litosfera se abomba y se parte, produciéndose hundimientos como el del  Rift Valley. Este proceso es el responsable de que la litosfera esté fracturada en placas tectónicas las cuales se desplazan según un procedimiento conocido como deriva continental





      b) La terrazas fluviales. 

      Sin extendernos demasiado diremos que los ríos se dividen en tres tramos: el alto tiene una gran erosión debido a la pendiente y velocidad del agua, en el medio se continúan transportando los sedimentos, los cuales se depositan el tramo bajo.


Terrazas fluviales.

      La variación del perfil del cauce y del caudal del río hace que la zona de erosión y sedimentación no sean constantes. Cuando la zona de erosión de un río se sitúa en su antigua zona de sedimentación se forman sedimentos sin erosionar que se conocen como terrazas fluviales. 

      c) Los rellenos de cuevas. 

            Las cuevas se forman en terrenos calizos, debido a la disolución del carbonato cálcico por el agua (proceso que emite dióxido de carbono). Las rocas calizas se forman en el fondo del mar, y se pliegan por la dinámica de la corteza terrestre. De este modo, el interior de las montañas va siendo horadado por la acción del agua y se forman túneles horizontales y verticales. Estos túneles serán rellenados de sedimentos por el agua, que también arrastra organismos, los cuales se amontonan junto con los que introducen los carnívoros y los humanos (acumulaciones intencionadas de cadáveres).

      Así se llenaba una cueva natural:
  



<!--[if !vml]--><!--[endif]-->
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Herramientas
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Sedimentos depositados en condiciones de clima frío
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Polen fosilizado
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Huesos fosilizados
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Sedimentos depositados en    condiciones de clima cálido
<!--[if !vml]--><!--[endif]-->Piedra caliza

Figura 1.-Esquema del diario "El Mundo"


Bibliografía de referencia.

Alcina, F. J. (1998). Diccionario de arqueología. Alianza diccionarios. Madrid: Alianza Editorial.
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In Renfrew, C., In Bahn, P. G., & Govantes, D. (2008). Arqueología: Conceptos claves. Madrid: Akal.
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