domingo, 17 de agosto de 2014

Conflicto judeo-palestino: antecedentes históricos

      En sus comienzos, el territorio de Palestina fue una región árabe dentro del Imperio Otomano. Ante las presiones sionistas de los judíos rusos, vimos  como la Sociedad de Naciones (SDN) confiaba el territorio Palestino a Gran Bretaña para que instalara allí a los judíos. En los acuerdos de Sykes-Picot de 1916, se concierta que Palestina (entre otros territorios de la zona) pasen a manos de los británicos.



      Esta decisión de la Sociedad de Naciones se comenzó a fraguar en 1918, al perder la guerra los otomanos, cuando Palestina fue entregada a los británicos, según el mandato acordado en la Conferencia de San Remo (1920), donde se pactó que Gran Bretaña   llevase a cabo dos políticas contradictorias entre sí: por un lado, conducir la región hacia la independencia bajo dominio árabe y, por otro, crear el “Hogar” de los judíos.

      Para los recalcitrantes que no entienden que tanto la Declaración Balfour, así como la Resolución de la ONU con el número 181/47 de 29 de noviembre, no son más que intenciones de compromiso para evitar un conflicto con los árabes y, por supuesto, no son fundamento legal para la creación del Estado de Israel, todavía les queda otra entelequia mental, como lo es la Conferencia de San Remo (1920) donde se reconoció el derecho de los judíos a crear su Estado en Eretz Israel. Un par de años después, dicha resolución fue refrendada por unanimidad por la Liga de las Naciones, el 24 de julio de 1922. Para estos fans sionistas dicha aprobación tiene una gran trascendencia: “por primera vez en dos milenios las naciones del mundo aceptaron la legitimidad de un Estado judío en Palestina, en un documento que dio en llamarse «la Carta Magna» de la restauración de los judíos” (Voz judía también hay, de Gustavo D. PerednikCatoblendas).


Conferencia de San Remo (1920). Fuente: Catoblendas

       Las potencias colonizadoras eran Inglaterra y Francia, pero los que controlaban la situación en esa zona eran los británicos con su imperio informal basado en la existencia de una clientela de reyes y emires de Irak en el Golfo Pérsico y Egipto, que le garantizaban el acceso al petróleo.

       Oleada tras oleada, llegaron miles de inmigrantes judíos que no respetaron los derechos de los palestinos. Entre los inmigrantes había fanáticos embebidos de la idea bíblica que Dios les otorgaba el “derecho” a una Tierra Prometida por ser su “pueblo elegido”.

     Los católicos afirman que el dios judío no es el mismo Dios del mensaje de Jesús, el del amor y el perdón, que aquel que se describe en un libro que llamaron Biblia, con su Antiguo Testamento, que es un dios del odio, de la guerra, militarista y genocida, y que es el que siguen y adoran los que hoy están en el gobierno del Estado de Israel, controlados por rabinos enfermos y paranoicos (9).


El católico Hitler recibía inspiraciones divinas del propio Espíritu Santo. Fuente: Ateísmo para cristianos

     Hemos visto que la Primera Aliyah (1882-1903) repobló Palestina con 25.000 judíos rusos, polacos y rumanos. Durante la Segunda Aliyah (1904-1910) llevaron a Palestina 40.000 personas más. Tras latoma de Damasco (1918), se da por finalizada oficialmente la Primera Guerra Mundial. Entre 1919 y 1923 se produce la tercera Aliyah con otros 35.000 judíos.

      Se proclama la creación de Siria Unida (Siria, Palestina y Líbano) para el rey Feisal, hijo de Al-Husayni; pero según el sistema de mandatos (Conferencia de San Remo) le corresponde el control de la zona al Reino Unido, junto con la Franja de Gaza, Cisjordania, parte de los Altos del Golán y el Reino de Jordania.

      En total, en la zona habitaban árabes musulmanes, judíos, cristianos, drusos, sirios, sudaneses, egipcios y árabes de Hijaz, junto con unos 100.000 beduinos.

      Para conseguir el dominio de la zona, Gran Bretaña soborna a Abdulah bin al-Hussein (1982-1951), nacido en La Meca y diputado por este distrito en el Imperio Otomano, para que se alíe con los británicos, durante la I Guerra Mundial contra los otomanos, a cambio de ser nombrado rey de Jordania.


      Gran Bretaña cumple su promesa y  en 1921 nombra al hachemita Abdullah (expulsado de Hijaz) como Emir de Transjordania, al tiempo que entrega Hijaz y Nejd a los Saud, quienes unifican los dos reinos y crean la Arabia Saudita (1932).

      En 1922 la Sociedad de las Naciones divide el territorio en dos: al oeste del Jordán se mantiene el nombre de Palestina, mientras que el Este constituye el reino de Transjordania. 1923 es dividida la región de Transjordania en dos. Una mantiene el nombre de Transjordania, y la otra el de Cisjordania y ambas vuelven a ser parte de Palestina.


Territorio palestino dividido en 1922. Fuente: mythsandfacts.org

     En esta década se produce el auge del nacionalismo árabe. Algunos jefes locales convocan al levantamiento de los árabes en Palestina contra los judíos. Por su parte, el sector judío de Palestina crea laHaganah, que nace como respuesta a las movilizaciones árabes.

      Según el censo británico de 1922, del total de la población palestina, el 11% era judía y el 89% era palestina árabe.

Nota:


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...