domingo, 29 de septiembre de 2013

La petroligarquía


Conferencia de Yalta durante la Segunda Guerra Mundial (1945) Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y Iósif Stalin. Fuente: Wikipedia

      Gracias a la victoria rusa durante la  segunda guerra chechena, Vladimir Putin alcanzó la presidencia. El triunfo militar del ejército ruso en la guerra convencional dio paso a una guerra de guerrillas y a actos terroristas por parte de los chechenos separatistas, mientras que el ejército ruso emprende una guerra de desgaste, eminentemente una guerra sucia. El horror continúa y cada potencia se reparte su pedazo de pastel mientras el  mundo permanece ajeno a tan terribles conflictos, como resultado de la ineficiencia de la ONU.

     Hasta la fecha las transacciones fraudulentas efectuadas durante el gobierno de Yeltsin siguen y seguirán ocultas, pues Vladimir Putin, entre otros motivos, fue puesto para cubrirle las espaldas a la ‘Familia’ y a los potentados que hemos tenido ocasión de ver anteriormente, los cuales se encumbraron en un breve lapso de tiempo. Estos mercaderes corruptos  controlan el petróleo y en la actualidad han concertado alianzas con los oligarcas occidentales que de esa manera penetran en Rusia intentando tener relevante participación en la explotación de sus hidrocarburos. Se trata de la oligarquía anglosajona y holandesa, con sus gigantescos conglomerados, que van a controlar los principales yacimientos de hidrocarburos rusos relacionándose en este caso con las empresas rusas que se crearon cuando el corrupto Yeltsin gobernaba.


Vladimir Putin

     Sin embargo, Putin no está resultando tan dócil como Yeltsin y plantea problemas a los occidentales. En realidad, él y su equipo están intentando restaurar el potencial nacional que le permita a Rusia seguir siendo una superpotencia. Para ello, primero tiene que poner un poco de orden en su casa, es decir, acabar con el dominio de los oligarcas mafiosos.

    Sin embargo, la situación es complicada, pues mientras la superestructura macroeconómica rusa intenta competir a nivel internacional, la situación interior –la infraestructura rusa- se está descomponiendo.  Pero como la competencia internacional no da tregua, la única salida pasa por incrementar su potencial bélico, por lo que seguirá dándose prioridad a los gastos militares, puesto que el fin de la guerra fría no repercute en disminuir la competencia internacional sino que la incrementa por la predisposición intrínseca que el sistema capitalista fomenta. Y más ahora que estas mafias de capitalistas se están posicionando en sectores gubernamentales que les permiten operar haciendo los grandes negocios del mundo.

     Uno de los gestos simbólicos de esta guerra se vio cuando intervino la petrolera Yukos-Sibnetf y  encarceló a su “dueño” Mijail Jhodorkovsky. Sin embargo, este hecho alarmó a los financieros de Londres, que vieron amenazados sus planes de controlar –a través de estas gigantescas petroleras rusas-  los inmensos yacimientos de hidrocarburos de Asia.



Putin intervino la petrolera Yukos-Sibnetf y  encarceló a su “dueño” Mijail Jhodorkovsky

      La prensa manipuladora de Occidente, al servicio de las grandes multinacionales, arreció las críticas contra Putin. El proceso contra el magnate petrolero fue visto como un claro ejemplo del uso selectivo de la justicia para acabar con los oponentes del Kremlin. Se inventaron el que Jodorkovski hubiese desafiado  a Putin por la presidencia del país, diciendo que financiaba a la oposición rusa (es decir, a los mafiosos que cobraban de los mercaderes occidentales para defender sus negocios y sus intereses). Acusaron a  Putin de vulnerar las reglas que rigen entre los hombres de negocios. También aparecieron los “defensores de causas perdidas”, organizaciones sobornadas por los capitalistas, arropadas en la bandera de la  “defensa de los derechos humanos”, y expresaron su preocupación. A pesar de ello, Putin detuvo al mafioso y traidor Jodorkovski, un esbirro al servicio del capital occidental.

    El ahijado de Yeltsin, Mijail Jodorkovsky, está ligado a lord Nathaniel Charles Jacob Rothschild (‘sangre azul’ amonedada) mediante una empresa fantasma de blanqueo fiscal en Gibraltar, además de ser miembro dilecto del Grupo Carlyle. Sus pretensiones son dominar el gas de Rusia, la primera reserva mundial, pero también del control del Mar Caspio, la tercera reserva mundial de petróleo y gas (Alfredo Jalife-Rhame, Georgia: oleoducto y desregulación eléctrica (política). La Jornada. 26-10-03).


Lord Nathaniel Charles Jacob Rothschild (‘sangre azulamonedada). Fuente: The Telegraph


Carlyle opera en numerosos sectores, tales como la industria aeroespacial, automoción, el transporte, consumo y comercio, generación y distribución de energía, salud, industria, tecnología, servicios a empresas, telecomunicaciones y medios de comunicación. Es, además, la undécima contratista de defensa más importante del mundo, y suministra armas en casi todos los lugares inestables del mundo. Las empresas propiedad de Carlyle emplean más de 286.000 personas en todo el mundo y generan ingresos de $87.000 millones de dólares. Carlyle posee más de 1200 inversores de 68 países. En España    Applus+, Arsys, Telecable, Orizonia (Iberojet, Smilo, Luabay, Orbest, Orizonia Life, Condor Vacaciones, Kirunna, Solplan, Viva Tours, Viajes Iberia, D-Viagem, Viajar.com), Herz Rent-a-car, DunkinBrands (Baskins Robins, DunkinCoffee), Qualicaps Europe




Fuente: Bartcop y Matfhoum
 

Bloomberg informó que el Grupo Carlyle añadió cinco bancos de inversión a su grupo original de tres. Fuente: Peu Report

     Estos mercaderes, responsables de todos los males de este mundo (y ahora acusadme de lanzar falsas acusaciones, de campañas de difamación y teorías de conspiración que a menudo son un método encubierto de campañas antijudías, como “denuncia” la Wikipedia), controlan el oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan y del gasoducto Bakú-Tbilisi-Erzerum, por medio de los cuales los magnates occidentales pretenden trasladar los hidrocarburos del Mar Caspio al Mar Negro y, después, al Mar Mediterráneo, aprovechando que Turquía es un aliado confiable para el eje Washington-Londres-Tel Aviv.


El oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan y el gasoducto Bakú-Tbilisi-Erzerum Fuente: Wikipedia
 

Oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan

      En Septiembre del 2003 la jauría de lobos de la oligarquía petrolera anglosajona, francesa e israelí se hizo presente en Moscú con la intención de comprar las acciones de las compañías petroleras privadas rusas. Nos referimos a que Bush I, Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski, Rudolph Giuliano, Valery Giscard d`Estaing, Shimon Peres y lord John Browne, manada que se acercó a Putin para advertirle y prevenirlo de que su patriotismo podría traerle consecuencias negativas. Le dijeron que los amos del petróleo son ellos y que su obligación era la de respetar la sacrosanta propiedad privada, es decir, la privatización fraudulenta de tan importante recurso que había hecho el corrupto Peptsin (apodo con el que conocían al borracho Yeltsin). Y no es cualquier cosa la presión que ejercen los poderosos oligarcas del chapopote; evidentemente están detrás de la privatización del petróleo ruso, como estaban detrás de la privatización del petróleo iraquí.

     Putin, después del encarcelamiento de Mijail Jhodorkovsky -en su intento de desmarcarse del traidor Yeltsin-, tuvo que dar marcha atrás. A Putin y a muchos rusos les duele lo que hizo el vendepatrias de Yeltsin que entregó las industrias más rentables y los recursos energéticos a los capitalistas extranjeros que lo sobornaron. Así pues, ya sea Bush I (de la familia Carlyle) y los demás oligarcas le dijeron a Putin que ellos eran los dueños y que no podía oponerse al control de empresas como Exxon, Mobil, Chevron o Texaco (Juan Pablo Duch, Lucha desigual de grupos económicos que buscan el poder político en Rusia. La Jornada. 28-X-03).











Exxon y sus filiales Esso, Mobil, Chevron y Texaco








      Putin se comprometió a no revisar las privatizaciones fraudulentas de la época de Yeltsin, con el pretexto de no espantar a los inversores extranjeros.  De manera que la oligarquía Occidental (y su brazo, la mafia) consiguió una victoria sobre Rusia, convirtiéndola en una especie de semicolonia, a merced de los capitales occidentales, lo que visto desde la óptica de los vencedores representa el triunfo del capitalismo imperialista intentando penetrar en Rusia en el sector que más les interesa en estas décadas: los hidrocarburos.
 
      “Me opongo categóricamente a que se revisen los resultados de las privatizaciones, incluso si se considera que no son ideales, porque estoy completamente convencido de que ello tendría consecuencias negativas en la economía y, desde luego, en el conjunto de la sociedad…. No habrá expropiación ni se revisarán los resultados de ninguna privatización” (J.P. Duch. “Promete el Kremlin que no se revisarán las privatizaciones fraudulentas de Yeltsin”. La Jornada. 4-11-03. Palabras de Putin)

    De esta manera, al menos momentáneamente, la plutocracia occidental, a través de sus  casas bancarias y paraísos fiscales encuentra los medios para extraer las riquezas nacionales convertidas en capital-dinero para financiar su enorme déficit. Estos petro-oligárcas (según Alfredo Jalife-Rhame, en Choques monetarios globales, La Jornada. 29-10-03) llegaron a amenazar de muerte a Putin, lo que demuestra que los ogros del oro negro se enojaron porque vieron amenazados sus intereses, al igual que les sucede actualmente con el gobierno venezolano.

        Jhodorkovsky desde su cómoda prisión maniobró para colocar en Yukos a una administración encabezada por ciudadanos estadounidenses y con anticipación a su encarcelamiento delegó el manejo de sus acciones en otro socio fundador: Leonid Nevzlin, exiliado en Israel, a quién rápidamente le otorgaron la ciudadanía, pues no es cualquier judío errante. Ahora que lo más importante del caso radica en lo siguiente: “si algo le llegara a suceder a Nevzlin, saldrían de una caja fuerte en Londres los papeles que le encomiendan el paquete mayoritario de las acciones de Yukos a Jacob Rothschild, miembro prominente de la familia de banqueros  (J.P. Duch. “Promete el Kremlin que no se revisarán las privatizaciones fraudulentas de Yeltsin”. La Jornada. 4-11-03. Palabras de Putin).



Leonid Nevzlin, exiliado en Israel

      Conclusión: Rusia ya forma parte del mundo ‘civilizado’, ‘libre y democrático’ En lo comercial Rusia se ha incorporado al mercado mundial y está competiendo con los otros países capitalistas por conseguir un mercado en el mundo. El peso de la mafia rusa todavía es excesivo según los parámetros occidentales.

     En lo político, ciertamente la confrontación de dos superpotencias nucleares, con sistemas socioeconómicos disímbolos, se ha terminado con el fin de uno de ellos, pero aquí tampoco se produce una mejora cualitativa, pues la entrada de Rusia al concierto internacional no evita la competencia sino que la intensifica, por lo que Rusia tiene que resguardar su entorno para mantener sus zonas de influencia colindantes frenado la ambición del imperio estadounidense, situación que podría volver a propiciar una confrontación directa o indirecta entre los dos colosos” (Rusia Libre I de Alejandro Mora Gallardo en Crisol Plural).

     Las maneras de la “democracia americana”  están siendo entorpecidas por una administración de extrema derecha liderada por el estamento de los  chicken hawks radicales (pollo de halcón), personas que apoya firmemente la guerra u otra acción militar (es decir, un halcón de guerra ), pero que evitaba el servicio militar, no sea que pierda la vida en una guerra por ellos iniciada. Son, por no llamarles cobardes, unos auténticos hipócritas que pretenden esquivar el peligro (y el deber patriótico con su país) como sea (con dinero, normalmente), mientras predica y aboga para que los demás lo hagan.


Fuente: The Rant

     La mayoría de gobernante americanos o son mercaderes o son chicken hawks,  personas que carecen de moral. Otro grupo es el de los sionistas, generalmente petroempresarios, como Cheny, Rumsfel, Rice, Wolfowitz, Perle… y al frente de ellos la marioneta Bush II. El carácter de los gobernantes americanos ha provocado un distanciamiento con los europeos y el que los rusos y chinos contemplen una alianza por si fuera necesario detener la barbarie que han generado los belicistas sionistas-yanquis. 

     En un futuro Rusia y china acabarán aliándose contra los EEUU, aunque de momento es temprano, porque los dos grupos están haciendo negocio en los momentos actuales del capitalismo financiero-industrial explotando conjuntamente un mercado global. Etapa ésta que puede ser la última de expansión capitalista, de depredación salvaje de la biosfera y depauperación de los pueblos del mundo. Actualmente, las empresas transnacionales se establecen en donde mejor les convenga para continuar extrayendo plusvalías de los trabajadores.


China (106.400 millones de dólares) y Rusia (700.000 millones) están incrementando sus gastos militares, preparándose para hacer frente a las amenazas directa a su soberanía o a sus intereses. Fuente: Cuba Debate

     Los mercaderes americanos no pueden subsistir con fronteras nacionales que les dificulten su expansión. Para prolongarse en su explotación, como potencia hegemónica, requieren de un orden de subordinación y de acuerdos comerciales internacionales que les permitan vender y comprar las materias primas donde deseen, medio que les permitirá seguir incremento la producción de sus industrias para vender en un mercado global controlado por ellos.



    Aunque haya terminado la Guerra Fría, la dinámica generada por la sociedad industrial, es decir, una producción cada vez mayor, está ocasionando un crecimiento irracional de la población mundial. Esto genera  el final de las materias primas, el desabastecimiento de energía, el cambio climático, la extinción de especies animales y vegetales, lo que aunado a la explotación de mano de obra barata junto con el despido masivo de empleados desechados por la maquinaria productiva, va ocasionar una superpoblación subempleada o parada… Al mismo tiempo, el capital dinero se concentra cada vez más en unos cuantos capitostes.
Fuentes:

Rusia Libre I de Alejandro Mora Gallardo en Crisol Plural Nº 178 Marzo 2004
Alfredo Jalife-Rhame. “Georgia: oleoducto y desregulación eléctrica (política)”. La Jornada. 26-10-03.
Juan Pablo Duch. “Lucha desigual de grupos económicos que buscan el poder político en Rusia”. La Jornada. 28-X-03.
Andrés Jalife-Rhame. “Choques monetarios globales” La Jornada. 29-10-03.
Karl Polanyi (1944): La gran transformación.Madrid, La Piqueta, 1989.
Marcel Mauss (1924): Ensayo sobre el don: forma y función del intercambio en las sociedades arcaicas
Maurice Godelier: El enigma del don. Dinero, Regalos, objetos santos, Barcelona: Paidós Ibérica, 1998.
Henrich, J.; et al (Mayo 2001). «In search of Homo economicus: Behavioral experiments in 15 small-scale societies». The American Economic Review 92 (2).
Mises, Ludwig Von (1993). «Subjective Theory of Value, homo economicus». Epistemological Problems of Economics. New York University.



Qué le ocurrió a la URSS?

20.   Rusia "libre"

La Kakistocracia

      Cuando el fiscal Yuri Skuratov (Rusia "libre") inició las pesquisas sobre los negocios sucios de la Mafia rusa, en combinación con las autoridades suizas, primero fue chantajeado (video con prostitutas) y después sustituido. Carla del Ponte se cansó de hacer declaraciones contra el gobierno ruso y se fue a presidir el Tribunal Penal Internacional de la Haya. Lo único importante era celebrar la “liberación” de Rusia. 

      Mientras esto sucedía los ejércitos del Kremlin masacraban Chechenia. Boris Berezovski fue acusado por el entonces presidente de Chechenia, Aslam Maskhadov, de estar detrás de la crisis de Daguestán, y el empresario confesó que había apoyado a Shamil Bazaiev para ‘reconstruir’ a Chechenia. Berezovski era un magnate de la televisión relacionado con una hija de Yeltsin llamada Tatiana.




Un soldado ruso observa los cuerpos de civiles chechenos asesinados durante el invierno y enterrados en una fosa común. Grozni, 1995. Fotografía de Alexander Nemenov.

    Rusia, tras ocultar varias décadas de un totalitarismo estalinista despiadado, ahora tenía que ocultar las extravagancias de su presidente Yeltsin, que contaba con el apoyo Occidental aunque su gobierno no cumpliese con las normas mínimas de la democracia. Las elecciones estaban manipuladas y eran una farsa de la libertad. “Los medios de comunicación masiva derraman su veneno sobre los candidatos más seriamente opuestos al Kremlin y sólo difunden sus declaraciones a cuenta gotas. La falsificación del sufragio dista de ser un hecho excepcional” [Elena Bonner,Putin en el poder: el estalinismo moderno”. Proceso 1219. 12-3-00].

     La forma en la que el capital imperialista establece su dominación sobre el mundo, consiste en interrelacionar holdings transnacionales y Estados-nación. Para establecer estos reinos del capital monopolista se requiere de poderosos gobiernos centrales controlados por oligarquías plutócratas que dominan todos los resortes del Estado y subyugan a la “sociedad”, convertida en una colectividad dedicada a un consumo absurdo, tanto de mercancía inútiles, como diversiones necias. Es lo que conocemos como “sociedad de consumo”: la nueva fórmula de “pan y circo” para entretener al populacho, mientras unos cuantos espabilados hacen grandes negocios. El Estado capitalista se pone al servicio de los empresarios. Las elecciones están cooptadas por los grupos con poder financiero, quienes triunfan en ellas son candidatos previamente elegidos desde la cúpula y apoyados por toda la maquinaria propagandística mercadotécnica.




Del libro del diseñador Ludovic Houplain, Logobook

     Esta forma de gobierno se conoce como Kakistocracia, término utilizado por Michelangelo Bovero (profesor de la cátedra de filosofía política de la Universidad de Turín), siendo su significado “el gobierno de los peores”. El término Kakistocracia aparece en 1944 en la primera edición del Dictionary of Sociology” con la definición de Frederick M. Lumley que dice: “Gobierno de los peores; estado de degeneración de las relaciones humanas en que la organización gubernativa está controlada y dirigida por gobernantes que ofrecen toda la gama, desde ignorantes y matones electoreros hasta bandas y camarillas sagaces, pero sin escrúpulos”.

      El filósofo argentino Jorge L. García Venturini en 1974 definió a la “Kakistocracia” como el gobierno de los peores. Kakistos –nos dice- en griego es el superlativo de kakos. Kakos significa “malo”, y también, “sórdido”, “sucio”, “vil”, “incapaz”, “innoble”, “perverso”, “nocivo”, “funesto”, y otras cosas semejantes. Luego, si kakos es lo malo, kakistos, superlativo, es lo más malo; es decir, lo peor. Plural de kakistos es kakistoi; es decir, los peores. De ahí que se le ocurrió que Kakistocracia es el gobierno de los peores.




     La kakistocracia que corroe al mundo está compuesta por los capitalistas más ambiciosos, quienes actúan sin escrúpulos sustentados en su poder monetario, gracias al cual conquistan el político y no tienen por qué temerle a la ‘justicia’ que está incapacitada para juzgar a los potentados. Silvio Berlusconi en Italia es el modelo conspicuo de esta ‘democracia’ del poder-dinero, auténtica kakistocracia, pues el peor de los gobiernos posibles -sin contar al de los militares- es el de los mercaderes (grandes capitalistas)” (Rusia Libre I de Alejandro Mora Gallardo en Crisol Plural). 

      En Rusia también han logrado el poder los mercaderes corruptos y  como era de esperar, la pobreza se incrementa en Rusia; la miseria, el desempleo, la salud, los servicios urbanos se vienen abajo; las cárceles están repletas, la población va disminuyendo en un millón de personas al año, la carestía sume en la miseria a un mayor porcentaje de la población. Esta situación está camuflada por la farsa política de apertura informativa, la cual esconde la verdadera naturaleza del régimen ruso actual: reproducción de las viejas tendencias zaristas, después soviéticas. “La casi totalidad de los diarios y de las cadenas de televisión están bajo el control de oligarquías ligadas, de una manera u otra, a la autoridad del Estado. El régimen que sustituye al soviético no podía ser otro que el oligárquico-capitalista encabezado por una mafia que se extiende, gracias a la apertura, al resto de Europa” (Rusia Libre I de Alejandro Mora Gallardo en Crisol Plural).
 



      Detrás de las decisiones de los mercaderes sólo hay el interés crematístico y su becerro de oro –o gallina, qué más da- son los recursos petrolíferos y el gas. Chechenia es una república caucásica independentista rica en gas natural y petróleo. Los nacionalistas chechenos afirman que quieren independizarse de Moscú, porque Rusia va contra sus intereses económicos. En realidad, están manipulados por los muyahidines afganos liderados por Shamil Basaiev y el comandante Al Khatlab, inmiscuidos a su vez con la mafia chechena, muy potente y activa en los negocios ilícitos. Detrás de todos ellos, al menos desde 1991, encontramos la CIA financiando y proporcionando armamento a los freedoms fighters -combatientes por la libertad-, cuyo ejemplo vemos actualmente en el caso de Siria, en donde las milicias contra el gobierno legal de Bashar al-Assad están armadas y financiadas por Barak Obama, teniendo en su contra a Rusia y China. En Siria los americanos están regalando al Ejército Libre de Siria misiles Stinger a través de Turquía para atacar aviones del gobierno sirio.
 


Breeding Group de Deepak Tripathi,  historiador británico, periodista e investigador con una referencia especial a la política de Estados Unidos, nos explica cómo se convirtió Afganistán, y puede seguir siendo, un refugio seguro para los terroristas islamistas. Para el gobierno de mercaderes de USA lo más importante era eliminar de la zona a los rusos (soviéticos o capitalistas). USA no podía soportar un gobierno comunista surgido a raíz de la Revolución Saur de 1978 en Afganistán. Los americanos sustituyeron al tolerante comandante de las fuerzas americanas, Stanley McChrystal, nombrando al duro  general David Petraeus, comenzando uno de los conflictos más feroces librados entre las dos superpotencias de la Guerra Fría: la guerra de Afganistán (1979-1989). 

     En todas partes del mundo ocurre lo mismo: la mano negra de la CIA manipula y crea movimientos independentistas, bien para quitar gobiernos o ponerlos, según sus intereses petrolíferos. Las innumerables guerras emprendidas por los EEUU han sido aprobadas por el gobierno de mercaderes americano. Al frente de ellos un ejército de mercenarios profesionales encargados de administrar duros castigos a los gobiernos de los países antiamericanos, es decir, que no acepten las condiciones de los grandes comerciantes anglosajones.
 


El freedom fighter Matthew VanDyke en Libia

       La forma de iniciar un ataque USA o de sus aliados los mercaderes europeos es de sobra conocida. Empieza con la propaganda contra el gobierno del país al que desean robar sus fuentes de energías o las materias primas. Normalmente suelen acusarlos de comunistas, cuando no de dictadores o de ambas cosas a la vez; también suelen tacharlos de fundamentalistas islámicos. Se supone que todos ellos son unos malvados que tienen aterrorizado a su pueblo, como los talibanes, los cubanos, el iraquí Sadam Hussein, Hugo Chavez o el sirio Basar Al-Assad. Estos malvados matan a sus paisanos civiles con “armas de destrucción masiva” o con “armas químicas”, pretexto que utilizan para invadir el país con sus ejércitos mercenarios, para acabar con la élite gobernante que se atrevió a desafiar a los mercaderes americanos. Después de destruirlos y de masacrar el país, todo el Occidente se alegra porque, al fin, ha triunfado la “democracia”, el imperio del Bien se ha impuesto otra vez sobre el imperio del Mal. Como en Iraq, donde cada día hay más miseria y más enfermedades o como en la Rusia actual, liberada de las garras de los soviéticos.   



Según un estudio de Antiwar, hasta hoy, se estima que la guerra de Iraq ha costado 2 trillones de dólares, pero cuando se perfeccionen los cálculos llegará a los 6 trillones (el presupuesto de España para 2013 es de 319.460 mill. €.). El estudio The Lancet encontró en 2006 que alrededor de 650.000 iraquíes, tanto civiles como combatientes, habían muerto a causa de la guerra hasta ese momento. Las últimas estimaciones afirman que más de 1 millón de iraquíes murieron, con 4,5 millones de desplazados. Fuente: Antiwar

      La primera guerra chechena se desarrolló de 1994 a 1996 y fue espantosa, se contabilizaron más de 100 mil muertos entre chechenos y rusos, en lo que desgraciadamente, como se viene haciendo costumbre, la mayor parte de las víctimas fueron civiles. Para detonar la II Guerra Chechena, los americanos armaron a un grupo de rebeldes musulmanes chechenos y los hicieron penetrar en Daguestán con la pretensión de anexarse esa república de la Federación Rusa convirtiéndola en una sola Nación islámica. Al mismo tiempo, para asegurarse, los americanos promovieron una serie de atentados en Moscú (1999) que se cobraron algo así como 300 víctimas.  



Guerra en Chechenia. Fotografía: Peter Turnley - Grozny, Chechenia, 1995. Fuente: Memoriando fotografía

     Estas provocaciones consiguieron desatar la ira del Kremlin y la segunda invasión rusa fue tan cruel y despiadada como la primera, contentándose con desolar y masacrar a Chechenia y a su capital Grozny. Mientras la mafia chechena y los insurgentes islámicos podían resguardarse, el común de los chechenos pagó las consecuencias.

     Las tropas rusas controlaron por completo la región e impidieron que la información se difundiera, por lo que las atrocidades cometidas son muy poco conocidas. Los ataques furiosos de los rusos pretendían acabar con los combatientes musulmanes, pero sólo consiguieron masacrar Chechenia, obligando a más de 230.000 personas a refugiarse en la vecina república de Ingushia (A. M. Mergier, Chechenia: la guerra ‘particular’ de los rusos. Proceso 1205. 15-12-99: 54-55). Detrás de todo ello se escondía la disputa por los recursos de gas natural y petróleo.

      La triste realidad, un pueblo masacrado entre dos fuerzas extremas: la fuerza represora del Imperio Ruso, y los grupúsculos de independentistas islámicos manejados por Estados Unidos. Los rusos, ahora liberales y capitalistas (supuestos amigos de Occidente) tenían a la población recluida en campos de concentración donde las fuerzas especiales del Ministerio de Justicia (eminentemente orwelliano, adjetivo utilizado como sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras) y la inteligencia militar rusa (o fuerza de élite) llamada Spetsnaz, se encargan de ajusticiarlos, es decir, de torturarlos, vejarlos o pedir un rescate por su liberación.



La fuerza de élite rusa llamada Spetsnaz

       Todo posible acto de terror de Estado fue cometido, sin duda. Y la ONU impotente, como de costumbre. Las atrocidades se hacen factibles por lo siguiente: Las tropas rusas lograron cortar la capital Chechena del resto del mundo y allí hacen lo que quieren [Jean Paúl Marthoz. Jefe de Prensa de la representación europea de Human Rights Watch. AMM. “Chechenia: historias de una guerra escondía. Proceso 1219]Moraleja: La Humanidad sigue crucificada entre Imperios y el terror que ellos engendran no hace sino multiplicarse” (Rusia Libre I de Alejandro Mora Gallardo en Crisol Plural).

      Los gobiernos de los mercaderes del mundo Occidental cuando se disputan los recursos energéticos causan sufrimiento al pueblo, en general, siendo una prueba de ello el tipo de armamento que utilizan. En Chechenia se emplearon las bombas conocidas como Fuel Air Explosives, (Bomba termobárica) también llamadas Vacuum bomb: son bombas de altísimo poder, compuestas por dos explosivos, que se lanzan desde aviones o helicópteros. El primero expande una nube de gasolina alrededor del blanco escogido. El segundo actúa como detonante y provoca la aparición de una gran bola incendiaria que puede extenderse 100 metros. Al explotar, queman el oxígeno y crean una violenta onda de choque que derrumba todo en sus alrededores y provoca la muerte por sofocación o colapso de los pulmones” (Rusia Libre I de Alejandro Mora Gallardo en Crisol Plural).
 


Bomba termobárica de 500 libras de combustible y aire atmosférico justo después de la ignición primaria y momentos antes del impacto de conmoción en una estructura de la prueba en Nellis AFB. Estas bombas fueron utilizadas en Afganistán en 2001-2002 en las aperturas de las cuevas donde se refugiaba   Al-Qaida y causaron columnas de escape en el otro lado de la montaña, borrando todos los seres vivos del escenario. 

      No hay estructura, mueble o inmueble, edificación superficial o subterránea que sea inmune a su capacidad destructiva, lluvia de fuego que si es arrojada sobre la foresta o campos de cultivo los hace cenizas, como a la carne misma. El infierno en la tierra se propaga desde que los asesinos de Estado en el siglo pasado propiciaron la escalada armamentista como resultado de la competencia internacional que se da por los recursos y la riqueza, imponiendo una política capitalista de acaparamiento, justificada fundamentalmente en parámetros ‘económicos’ de escasez de recursos,  penuria producida por la propia tendencia capitalista que tiende a concentrarlos en la propiedad privada de los capitostes.
 

Armas de destrucción masiva. Azores: el día que Aznar puso a España al frente de la invasión de Irak por unas armas inexistentes. Fuente: 20minutos
 
     Esta es la guerra del siglo XXI diseñada por los gobiernos de los mercaderes: empleo de bombas incendiarias supernapálmicas y las mini bombas nucleares, completado con el dominio de los mares y del cielo, como estrategia militar de las superpotencias para controlar los conflictos regionales, llevando la guerra fuera de sus países, convirtiendo en infernos a los países poseedores de recursos energéticos.



¿Qué le ocurrió a la URSS?


 
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