miércoles, 2 de octubre de 2013

Holodomor: Stalin

La época de Stalin

      En 1924 muere Lenin y Stalin accede al poder.  Entre 1924 y 1927, la economía rusa se recupera hasta los niveles prerrevolucionarios; pero los años 1928 y 1929 siguen siendo muy difíciles para la economía. No hay capitales para reactivar la industria. Se hace necesaria la acumulación socialista de capital. 

     Los gobiernos capitalistas –aliados en la defensa de su propiedad privada- promovieron el nacionalismo ucraniano como forma de separar de la URSS una de las zonas vitales por su producción de grano. Fomentaron la sublevación de los kulaks que protagonizaron protestas consideradas como boicots por las autoridades soviéticas.




     Los agricultores acomodados se mostraron contrarios a la colectivización provocando movimientos anti-soviéticos que, unidos al creciente sentimiento nacionalista de Ucrania, se convirtieron en un peligro para el estado soviético.

     Ante los ataques capitalistas y los boicots de los kulaks, así como la imperante necesidad de obtener capital para la industrialización, Stalin decide en 1929 la colectivización integral y forzosa de todas las explotaciones agrícolas y la liquidación de los kulaks como clase social. Se trataba de acabar con la aldea tradicional y el campesino individualista, para que la agricultura proporcionara los medios que la industria necesitaba.

      En noviembre de 1927 había 14.000 granjas colectivas donde vivían 135.000 campesinos, es decir, solo alrededor del 1% de las tierras agrícolas estaban colectivizadas. En 1929 había 57.000, donde vivían más de un millón de familias campesinas, es decir, el 15%. En 1930 se sobrepasaron las 110.000 granjas colectivas (14.300.000 de familias); el 55% de la población rural estaba integrada en koljoses.  Estas granjas colectivas se habían creado en la etapa de la NEP, por el disgusto que creaban los kulaks en el partido comunista.



Cartel de la propaganda de 1931. "Clero,  el apoyo de los kulaks. Con los koljoses (granjas colectivas) vamos a destruir a los kulaks". Fuente: Obskura

      Los acérrimos defensores del liberalismo trasnochado afirman que por culpa de los bajos precios que pagaba el Estado, los kulaks disminuyeron la producción. Los campesinos ricos carecían de incentivos para producir más y, tampoco les interesaba el dinero porque no había mercancías para comprar (vestidos, zapatos o maquinarias), y lo poco que había estaba demasiado caro, por lo que  escogieron reducir la producción y comer lo poco que producían, en lugar de venderlo.

        Cabe indicar una circunstancia que les pasa inadvertida: los kulaks no trabajaban la tierra, sino los campesinos mal pagados. Por tanto, si decidieron bajar la producción lo harían despidiendo a los campesinos trabajadores, dejándoles en la miseria. Por otra parte, los liberales acusan al monopolio del Estado soviético como otro de los males del campesinado, pero para que se pueda hablar de monopolio del Estado, además de un único comprador, tiene que haber competidores en ese mercado, así pues, los liberales tendrían que explicar con quieres competían los “pobres” kulaks.



Cartel glorificador de los koljoses. Fuente: Rusia Online

      Como consecuencia del boicot de los kulaks, solo llegó a los habitantes de las ciudades la mitad del grano que había estado disponible antes de la guerra. En cambio, la producción de las granjas colectivas, los koljoses, cooperativas agrarias en las que los campesinos se asociaban libremente, disminuyeron la gravedad del problema de los suministros en las ciudades (7). 

         Los campesinos insurgentes (kulaks) fueron acusados por las autoridades soviéticas de retención ilegal y especulación con los alimentos. El enfrentamiento y la oposición de Stalin desembocó en revueltas que fueron diezmadas militarmente y cuyos involucrados terminarían deportados a campos de trabajos forzados instalados dentro de las propias fronteras de Ucrania.

     En 1929, el Politburó envía 25.000 fieles comunistas urbanos para que dirijan la colectivización del campo, al tiempo que ordenaba expropiar y deportar a los kulaks (un millón de familias) por boicotear la revolución en connivencia con el Vaticano y los nazis.
      Sin embargo, los kulaks continúan con su actitud desoyendo las amenazas soviéticas y continúan la insurrección porque confían en recibir ayuda occidental.  En 1930 no se siembra lo normal, ya sea por la protesta de los campesinos ricos o por la sequía, pero el resultado fue una cosecha muy escasa. Stalin se da cuenta que la mentalidad individualista campesina no se puede cambiar del día a la mañana, por lo que les permite producir según el método capitalista, pero adoptando medios que conduzcan hacia el socialismo, como la creación de comunas y cooperativas agrícolas. Sin embargo, el daño ya está ocasionado como consecuencia de la indisciplina de los kulaks, sequía y malos gestores urbanos.


Campesinos de un koljoz. Fuente: Claseshistoria
      Los primeros experimentos con los koljoses resultan desastrosos porque los planificadores soviéticos urbanos no conocen suficientemente las técnicas agrícolas. Al sustituir las minúsculas granjas por granjas colectivas y mecanizadas, podría haberse producido un aumento extraordinario de la producción agrícola. Pero la forma caótica, forzosa y apresurada en que se llevó a cabo la colectivización, provocó lo contrario (8).
      De todos modos, Stalin, no estaba dispuesto a consentir la propiedad privada, por lo que agravó con irresistibles impuestos a los propietarios individuales, mientras que los koljoses recibían una relativa ayuda estatal. Paulatinamente, el movimiento de colectivización fue imponiéndose, hasta que en 1936 estaba casi terminado (245.000 granjas colectivas agrupan al 90% de los campesinos); sin embargo, para aliviar los enconos de resistencia a la  colectivización, Stalin permitió que los campesinos conservaran el derecho a tener casa, animales domésticos y casi media hectárea para su uso privado. La agricultura quedó casi colectivizada, fundamentalmente en forma de koljoses, y en menor medida, de sovjoses (granjas del Estado).



     El enfrentamiento se agravó en 1932 cuando 120 millones de campesinos pobres se levantaron contra los kulaks (aproximadamente 10 millones) terratenientes enriquecidos a través de los koljoses socialistas. Se abrió un periodo de fuertes luchas en el campo en toda la URSS. Los kulaks reaccionaron armándose y creando bandas que asaltaban a los campesinos pobres, incendiaban los graneros y destruían las cosechas. Surgió la escasez de grano y el hambre, lo que finalmente desembocó en epidemias. El hambre provocó la fuga de muchos campesinos a las ciudades en busca de alimentos, lo que agravó la situación, puesto que las ciudades se encontraban desabastecidas.



Una buena cosecha es un buen ataque contra el enemigo! 1941. Fuente: Taringa



Holodomor:

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los anarquistas hablan y hablan estos días de los asesinatos masivos de Stalin en Ucrania, por eso nos han sorprendido estas informaciones ya que no teníamos ni idea de que podía estar presuntamente falsificada la historia según los datos que aquí se aportan ¡gracias!

Te recomendamos la web del colectivo "Ojos para la Paz": www.ojosparalapaz.com

Gonçal Vicens Bordes dijo...

Siempre que escribo sobre temas espinosos como estos, temo las respuestas y las advertencias pasionales de las personas incapaces de razonar con la inteligencia. Sus “comentarios” la mayoría de las veces se convierten en insultos contra el que escribe, olvidando argumentar sus juicios.
Particularmente, procuro seguir el método científico en mis reflexiones, pues me siento un devoto defensor de la verdad. Por lo tanto, nunca estaré exento del error y la equivocación, pero siempre trataré de enmendarme e intentar comprender la lógica del funcionamiento del mundo
Por eso, a leer vuestro comentario, me he sentido agradecido por el ánimo que se desprende de sus observaciones. Gracias.

Yudelia Donamore dijo...

En Venezuela están aplicando el Holodomor Venezolano...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...