sábado, 9 de junio de 2012

¿Qué antigüedad tiene el Homo sapiens?

      Dentro del núcleo de la célula se encuentra la molécula responsable de la herencia biológica, llamada ADN, organizada en pares homólogos de cromosomas, proporcionados por los óvulos y espermatozoides de los padres. Durante la reproducción sexual las células contienen sólo la mitad de los cromosomas (meiosis): el padre aporta una mitad y la madre la otra, formándose un nuevo ser. Fuera del núcleo, en las mitocondrias, se encuentra el ADNmt (mitocondrial) formado por numerosas copias de un filamento circular de ADN, constituidos por unos 16.000 pares de bases, mientras que el ADN tiene más de 3000 millones de pares de bases. 




     Este ADNmt es pequeño y fácil de estudiar, además posee una tasa muy elevada de mutaciones, las cuales se producen con una cierta regularidad (se produce un 2 a 4% de mutaciones por cada millón de años). Estas mutaciones se pueden contar: a mayor variabilidad o divergencia genética, mayor antigüedad del individuo. El ADNmt es transmitido únicamente por las hembras, porque los espermatozoides sólo lo transportan en la cola, la  cual pierden en el proceso de fecundación. Debido a esta herencia exclusivamente materna, no existe recombinación en el ADNmt entre los genes maternos y paternos. Desde los años 70 se empezó a estudiar la diversidad genética de la humanidad actual, comprobando que es muy escasa. Esta baja variabilidad genética implica un origen muy reciente de la humanidad actual. En 1983, el equipo de Douglas Wallace, concluyó que esta baja variabilidad implica que la humanidad tiene una antigüedad de 200.000 años; se observó que entre los africanos la variabilidad es más elevada, lo cual presupone que el linaje humano es más antiguo en África, de lo que se infiere que aquí es donde debemos buscar el origen del hombre actual. 

     En 1987 R. Cann, M. Stoneking y A. Wilson elaboraron un árbol genealógico utilizando el principio de la parsimonia (que trata de encontrar el árbol que contiene el menor número de cambios o pasos evolutivos). Sus resultados son: primero que existen dos grupos de ANDmt que separan las poblaciones africanas del resto de las poblaciones del mundo; el grupo africano tienen más variabilidad en ADNmt, por lo tanto es el más antiguo; y finalmente, todos los humanos tenemos un antepasado común, una "Eva mitocondrial" que vivió en África hace unos 200.000 años. Ver Rebecca L. Cann, Mark Stoneking, Allan C, Wilson, Mitochondrial DNA and human evolution. Nature 325, 31 - 36 (01 January 1987). Para saber más sobre genética:

AYALA, F., Polimorfismos genéticos y evolución de los seres humanos modernos, Jornadas sobre “Evolución molecular humana”, Museo de la Ciencia de la Fundación “La Caixa” (Barcelona, 24-25 de abril, 2001)

ARNASON, U., Estimaciones de las divergencias moleculares entre primates, en particular hominoides, Jornadas sobre “Evolución molecular humana”, Museo de la Ciencia de la Fundación “La Caixa” (Barcelona, 24-25 de abril, 2001)

NGO, K.Y., VERGNAUD, G., JOHNSSON, Ch., LUCOTTE, G., y WEISSENBACH, J., A DNA Probe Detecting Multiple Haplotypes of the Human Y Chromosome, Am. J. Hum. Genet., 1986, 38, 407

UNDERHILL, P. et al., Nature Genetics, noviembre (2000).

WALLACE, D.C., El uso de los genes paternales y maternales para elucidar los orígenes humanos y las enfermedades complejas, Jornadas sobre “Evolución molecular humana”, Museo de la Ciencia de la Fundación “La Caixa” (Barcelona, 24-25 de abril, 2001)

CAVALLI-SFORZA, L.L., Genes, pueblos y lenguas, Investigación y Ciencia, 184, (1992), 4

CAVALLI-SFORZA, L.L., MENOZZI, P. y PIAZZA, A., The history and Geography of Human Genes. Princeton University Press. (1995).

AYALA, F., La teoría de la evolución. De Darwin a los últimos avances de la genética, Ediciones Temas de Hoy, Madrid, 1994, p. 147.



     Los humanos modernos habían aparecido en el sur de África hace menos de 200 mil años, y estaban en el Próximo Oriente hace 100 mil años o más, si aceptamos la autenticidad de un fragmento de frontal de un cráneo encontrado en 1925 por Turville-Petre en la Cueva Zuttiyeh, que al parece tienen una antigüedad de 200-250 mil años, considerado como Homo sapiens arcaico extra-africano. Parece que estos grupos se extinguieron al cabo de algún tiempo.

      Explica Josep Corbella (12/06/2003 Barcelona en La Vanguardia)  que "los humanos de hace 160.000 años ya practicaban rituales funerarios  y desarrollaron un pensamiento simbólico. Uno de los cráneos, correspondiente a un hombre adulto, presenta cortes paralelos hechos con una herramienta de piedra afilada de lado a lado de la cabeza, los cuales diseñan un dibujo diferente al producido por los caníbales durante el proceso de descarnar la víctima. Así mismo, el cráneo del  niño  presenta los cortes hechos con una punta de piedra muy afilada, en las cavidades de la base de la cabeza. Los lados del cráneo están extrañamente lisos, quizá porque la pieza pasó repetidamente de mano en mano. En sociedades modernas de cazadores-recolectores de Nueva Guinea, los antropólogos han observado cráneos con un pulimento pertenecientes a ancestros cuyos restos se veneraban."



   “Está claro que las modificaciones en los cráneos de Herto fueron hechas por otros homínidos cuando la carne aún estaba fresca”, explican los investigadores en un dossier de prensa sobre el hallazgo. “Pero es imposible establecer si la carne y el cerebro de los difuntos fueron consumidos como parte de un ritual caníbal.



     El gran parecido entre las razas humanas actuales y el hecho de que todas puedan mezclarse y tener descendencia hace más probable que el desmembramiento geográfico de la actual humanidad se haya producido después del surgimiento del Homo sapiens (v. Koeningswald). De todas maneras, si con anterioridad aparecieron "razas" es probable que la mayor parte de estos grupos volvieran a ponerse en contacto unos con otros.



     El crecimiento del cerebro se da a comienzos del Pleistoceno. El hombre de Neanderthal (el Hombre de la Chapelle, por ejemplo) tenía una capacidad craneal de 1610 c.c, superior al hombre. La capacidad del hombre no depende del volumen de su encéfalo, sino del aumento considerable de su superficie, producto de las circunvoluciones cerebrales y del porcentaje de materia gris. En el transcurso de la evolución el rostro retrocede cada vez más debajo del cráneo, la cara disminuye de tamaño, las cuencas orbítales se redondean y se acercan, el orificio nasal es más estrecho y pierde altura. Otro fenómeno evolutivo es la atenuación del dimorfismo sexual. El hombre actual ha perdido los grandes caninos de los monos.



SCIENCE. Distribución de los neandertales por Europa


     Hasta hace poco se creía que el último neandertal se halló en los Montes Urales, al norte de Rusia, donde aparecieron 313 herramientas con 33.000 años de antigüedad según publicó la revista Science. Más recientemente, un equipo de investigación, liderado por Clive Finlayson e integrado por varios científicos españoles entre los que destaca Joaquín Rodríguez Vidal, de la Universidad de Huelva, descubrieron en la cueva de Gorham (Gibraltar) retos de un grupo de neandertales con una antigüedad de 24.000 años. Los hallazgos fueron publicados en la revista Nature.  De la misma antigüedad son los restos encontrados al sur de la península ibérica, concretamente en la Cueva del Boquete de Zafarraya.




Cueva de Gorham (Gibraltar)


La expansión del hombre hacia el Extremo Oriente

      El punto de partida se situaba en los fósiles del Próximo Oriente, de más de 100 mil años. Hans-Peter Uerpmann de la Universidad de Tübingen ha excavado Jebel Faya (Emiratos Árabes Unidos, muy cerca del estrecho de Ormuz). Se han encontrado herramientas de piedra datadas en 125 mil años similares a las halladas en África oriental con la misma datación.




       La expansión hacia el Extremo Oriente, que ya estaba colonizado hace 60.000 años probablemente se produjo a través de tres rutas:

1ª.  La que cruza Asia Central. Los restos más antiguos descubiertos podrían ser los de la gruta Tungtienyen (Guangxi, China), que recibieron el nombre de Liujiang, datado en 67.000 años (con dudas), con mezcla de caracteres mongoloides (rasgos) y australoides (robustez). Los restos consisten en un cráneo bien conservado descubierto en una pequeña cueva en la Tungtienyen en 1958 por personas que recogían los fertilizantes (Wu 1959). 


2ª.  Otra que hace lo propio con Asia Meridional hasta dirigirse al sudeste asiático y Australasia. Nueva Guinea y Australia fueron habitadas hace 60.000 años. La colonización de la Polinesia tuvo lugar en los últimos 3.000-3.500 años gracias, probablemente, al desarrollo de las capacidades náuticas de las poblaciones del sudeste asiático y Australasia.

3ª.  La del Cuerno de África.  Marta Lahr y Rob Foley (1994) propusieron una ruta que no pasa por Próximo Oriente, sino por el cuerno de África. En la costa de Eritrea se hallaron instrumentos líticos datados en 125.000 años que demuestran la explotación humana de la costa. En Egipto Medio y Bajo no se han encontrado restos de esta época.



Primeras migraciones humanas según el Proyecto Genográfico (2011)


      A partir de las trazas en la constitución genética de las poblaciones indias actuales, se ha establecido la llegada del Homo sapiens moderno a la India hace unos 65.000 años (Barnabas), con un crecimiento poblacional hace 44.000 años.

      La población de sapiens pasó por un cuello de botella poblacional entre 73.500 y 58.000 años (Harpending, 1993). Se ha sugerido que el cuello de botella fue causado por la erupción del volcán Toba (Sumatra), hace 73.500 años, y el invierno volcánico subsiguiente, según la teoría del arqueólogo Stan Ambrose de la Universidad de Illinois. El geólogo Michael Rampino de la Universidad de Nueva York afirma que hace 71,000 años el Monte Toba en Sumatra, expulsó al exterior entre 800 y 2,000 km3 de ceniza en el aire que cubrió gran parte de la India  bajo cenizas y oscureció el cielo en más de un tercio del hemisferio durante semanas. Dejó un cráter (que hoy es el mayor lago volcánico del mundo) de cien kilómetros de largo y 35 de ancho.



      Rampino cree que sobrevino luego un invierno volcánico global que duró seis años, causados por la luz reflejante de las partículas de sulfuros, suspendidas en la atmósfera. La temperatura promedio del verano cayó a -6°C en las latitudes más altas y el 75% de las plantas del hemisferio norte podrían haber muerto. Justo al final de aquellos seis años la temperatura tocó fondo y comenzó una era de hielo de mil años, causada tal vez por el incremento de la cantidad de nieve que no pudo fundirse en el verano. Ésta cubierta de nieve pudo haber reflejado más luz solar de la superficie de la Tierra, haciendo el mundo más frío. El efecto en los humanos, quienes habían estado disfrutando un periodo de relativo calor, podría haber sido devastador. “Después de seis mil años de gozo” dice Ambrose “Fueron arrojados repentinamente al congelador”.


       Tal vez sólo unos pocos miles de personas, viviendo en bolsones aislados en África, Europa y Asia, sobrevivieron. Cuando el clima se calentó nuevamente, hace 70,000 años, y estos grupos aislados comenzaron a crecer y expandirse de nuevo. Ambrose y Harpending creen que las razas de hoy en día no son sino una pequeña muestra de la diversidad humana que una vez existió. El hombre inicia su camino de nuevo hacia los confines continentales.

  En Niah (Borneo), J. Harrison descubrió en 1958 el esqueleto de un adolescente, datado en 41.000-34.000 años.  En Tabon (Filipias) Fox descubrió restos en 1962 asociados a la industria lítica que fue bautizada como taboniense. Se dataron en 23.000 años. En Wadjak (Java), un esqueleto fue encontrado en 1888 por B. van Rietschoten en una fisura en las laderas del Gunung Lawa, el centro de Java, durante las operaciones mineras de mármol. Al año siguiente, los restos fueron entregados a Eugène Dubois, quien pensó que databan del Pleistoceno, Jacob (1967) y Bartstra (1984) del final del Pleistoceno u Holoceno temprano y Storm (1995), han sugerido el Holoceno, entre 6.000 y 10.000 años. 



Restos de Wadjak (Java)

    Los aborígenes australianos, neoguineanos y melanesios, comparten variaciones genéticas que no se encuentran en otras partes, y se ha calculado una población fundadora hace unos 50.000 años.  En Willandra (Nueva Gales del Sur, Australia) se descubrieron restos de varios individuos con un  cráneo muy robusto con huesos gruesos, relieves pronunciados y frontal muy oblicuo en continuidad con el relieve supraorbital (WHL 50.  Por su aspecto tosco se creyó que eran restos primtivos.


     En Mungo (Nueva Gales del Sur, Australia) se recuperaron varios individuos, cuyos esqueletos eran más esbeltos que WHL 50, con bóveda craneal más redondeada, frontal más recto, huesos de menor grosor, relieves supraorbitales poco importantes; pero también conservan rasgos robustos, principalmente en la región occipital. Se creyó que estos individuos eran más modernos.


      Estos hallazgos sirvieron de argumento a la hipótesis de varias oleadas de poblamiento de Australia. Se desconoce la población del sudeste asiático de la que partió el poblamiento de Australia, pues todos los restos hallados en el continente son robustos. Sin embargo, la sorpresa, como ya vimos anteriormente, llegó al comprobar que el tipo grácil era más antiguo que los individuos robustos. El individuo de LM 3 (Lago Mungo) enterrado con las manos sobre el bajo vientre y los dedos entrecruzados, fue datado con una antigüedad de 62.000 años, lo que indica un poblamiento de Australia más antiguo de lo que se creía y la disponibilidad de medios de navegación. El ADNmt de LM 3 es el más antiguo conocido y es muy diferente del ADNmt de los otros restos australianos (más robustos) y de los individuos actuales, lo que indica que fueron un linaje que divergió.  En Kow Swamp (Nueva Gales del Sur, Australia) se hallaron los restos de 17 individuos, datados en 10.000 años. Su morfología ofrece numerosas semejanzas con la de los aborígenes australianos actuales.






Lago Mungo, hace 60 mil años (Dib: Giovanni Caselli)





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